Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 3 de Octubre, 2010, 16:19

Sigo con esta serie sobre realidad, mi postura realista y realismo. Presenté a los objetos, y vimos que hay dos clases: objetos abstractos (constructos) y objetos concretos (cosas). Podría poner entonces:

La realidad son las cosas

Bien, pero esto podría refinarse en:

La realidad son las cosas y nada más

o en

La realidad son las cosas y algo más

Es decir

x existe en la realidad => x es cosa

o

x existe en la realidad => x es cosa o x es ....

Bien, veremos que hay otros elementos en la realidad, aparte de las cosas, pero con una particularidad: son inseparables (ontológicamente, en la realidad son inseparables, luego nosotros las separamos conceptualmente, la separación es una operación mental nuestra) de las cosas. Me refiero a las propiedades, estados, hechos, procesos, y demás que tenemos que ir revisando. Comienzo por las propiedades.

Las cosas no existe así solas, sino que cada cosa tiene propiedades. Podemos descubrir propiedades en constructos: por ejemplo, decimos que tal conjunto de axiomas es no-contradictoria, o que tal concepto es ambiguo. Esas son propiedades abstractas, en oposición a propiedades concretas de cosas. Decimos que las propiedades son concretas, materiales, están en la realidad. Pero NO EXISTEN por sí mismas. No pueden separarse de las cosas. No van a ver nunca un químico que pueda poner en separar el agua en dos tubos de ensayo: en uno el líquido, y en el otro la humedad. Es en ese sentido que digo: la humedad es una propiedad material del agua, es algo de la realidad, pero no existe por sí misma.

Recordemos que Platón hubiera dicho: la blancura, la bondad existen, es más, es lo que existe, lo que tú llamas cosa es apenas una sombra, una ilusión. Ya vimos en el anterior post de la serie que eso es el "realismo de las ideas". Lo que acá expongo, es, digamos, un "realismo de las cosas". Lo que se llama un realismo materialista, mientras Platón sostenía un realismo idealista (vean que tenemos que tener cuidado con estos adjetivos: un lector no advertido, podría asociar "idealista" como algo bueno, "cool", políticamente correcto, mientras que "materialista" sería egoísta, malo; no es el sentido en el que se usan esos adjetivos en filosofía, y menos en esta serie de posts ;-).

Lo que expongo, y el realismo de Platón, son ejemplos de realismos monistas: se amparan, se soportan en una sola clase de objetos: o las ideas, o las cosas (objetos concretos, materiales), o lo que sea. Hay realismos dualistas, que podrían poner que las cosas existen, y los pensamientos también, o las ideas matemáticas, etc. No es el caso que expongo: lo escrito hasta ahora sostiene un realismo monista.

Entonces, volviendo a lo que hay en la realidad: las cosas existen, y son los elementos de la realidad. Hay otros elementos, pero no existen por sí mismos, sino siempre montados, asociados de forma fuerta, no separable, con las cosas. Por eso, cosas y propiedades no forman un realismo dualista: las propiedades concretas no aparecen en la realidad si no es sobre una cosa. Más adelante veremos que el hecho de hablar de blancura, bondad, humedad, es una operación conceptual nuestra.

Como separamos los objetos en concretos y abstractos, cosas y constructos, aprovecho para comentar por acá dos caminos erróneos que podemos tomar desprevinidamente. Uno es la reificación: tomar una propiedad, una relación, etc...  y darla por existente por sí misma, separada de la cosa. Es el caso del estructuralismo, que pretende que las estructuras existen por sí mismas, y que preceden a las instancias de la realidad (estudiaremos que en la realidad hay sistemas (que tienen cosas y relaciones materiales que pueden formar estructuras), no sólo estructuras (que no tienen cosas, sino relaciones abstractas)). Otro ejemplo de reificación: cuando decimos "la enfermedad del paciente X pasó al paciente Y", como si enfermedad fuera una cosa, en vez de ser una forma de hablar de un conjunto de hechos y estados de los pacientes X e Y. Otro problema es la ideificación: tomar alguna cosa, propiedad, proceso concreto y pasarla a ser idea abstracta. El caso clásico es el de Platón. O, por ejemplo, tomar a un pensamiento, y transformalo en idea independiente, olvidándose de la mente, el cerebro que lo piensa. Igualmente, muchas veces lo hacemos: es parte de la abstracción, de una de nuestras operaciones mentales. No hay que prohibir la reificación y menos la ideificación, sólo estar advertidos de lo que estamos haciendo. Un tema a discutir más adelante: entonces ¿los objetos matemáticos no "existen" en un mundo matemático? ¿no podremos decir que el matemático es una especie de arqueólogo que va buceando en un mundo ya dado de objetos matemáticos, y que más que crear, va descubriendo? Si bien podemos dudar de la necesidad de existencia en un mundo mental de Sancho Panza, ¿cabe decir lo mismo de los objetos de la geometría? Interesantísimo tema, que daría para discutir un platonismo matemático, pero por ahora, no será el tema principal de esta serie, tal vez lo trate en algún post no relacionado.

Otro tema del que hay que estar advertidos, es cuando usamos distintos tipos de objetos (cosas y constructos) en la misma proposición. Un ejemplo: "La especie X es migratoria", cuando en realidad los que migran son los individuos (organismos, que son cosas) de la especie X. O cuando decimos "La selección natural es un vector", y ese tipo de frases. De nuevo: no es que estén prohibidas. Solamente hay que estar advertidos de su uso cuidadoso, siempre teniendo presente estas distinciones. (Para dar un ejemplo, de otro ámbito: en matemáticas decimos el grupo G, como si fuera un conjunto solito, pero en realidad, es un par, <G, *> donde G es un conjunto, y * una operación binaria GxG -> G, ambos cumpliendo con los axiomas de grupo). A algunos de Uds. le parecerá innecesaria, pesada, sutil por demás, o pedante, toda esta separación, discusión. Pero es mejor pecar un poco por exceso que pecar por defecto en el desarrollo de temas delicados e importantes (nota: un tema a tratar, no dentro de esta serie, es por qué es importante el realismo, y su discusión; estos no son "discusiones bizantinas", tipo "cuántos ángeles pueden bailar en la punta de un alfiler"; pero tiempo al tiempo, ya llegará la ocasión de escribir sobre el tema).

Pensé que iba a terminar con el tema propiedades en un solo post, pero veo que no. Apenas si he empezado. Este post ya se ha extendido bastante, y es tiempo de terminarlo. Dejo para el próximo seguir tratando el tema de propiedades, y en particular, las propiedades de cosas (pues hay propiedades de constructos, como mencioné arriba). Luego, tendremos que ver qué clases de propiedades hay (primarias vs secundarias, esenciales vs accidentales, cualitativas vs cuantitativas, etc...), cómo se relacionan con cada cosa (veremos que el individuo substancial desnudo no se presenta sin propiedades, toda cosa es individuo y propiedades). También tendré que tratar brevemente que cosa no es algo elemental: dos cosas pueden unirse para formar otra cosa, pueden separarse. Una cosa puede aparecer y puede desaparecer, etc. Y deberé tratar la propiedad universal de todas las cosas: energía. Luego de terminar con propiedades, habrá que tratar estado, hecho, procesos, todos concretos y materiales. Finalmente, llegaremos a relacionar todo eso con nuestras operaciones mentales, conceptos, predicados, etc.

Fuentes principales consultadas, de la mano del beato Bunge:

A la caza de la realidad, La controversia sobre el realismo. Mario Bunge. Editorial Gedisa
Fundamentos de biofilosofía. Martín Mahner, Mario Bunge. Editorial Siglo Veintinuno

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía