Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 21 de Noviembre, 2010, 14:45

Sigo con mis serie sobre la realidad, luego de un "impasse" por viaje. Ya escribí sobre cosa, materia, propiedad, hechos, siempre desde una ontología, definiendo y describiendo una ontología, que describa, por lo menos inicialmente, que entiendo por realidad. Si no se definen los términos del discurso, no se puede llegar a entendimiento o discusión alguna. Luego podrán revisarse los términos, pero es bueno partir de algo. De ahí que en esta serie, definiera términos y hasta pusiera postulados, como punto de partida para entender mi postura. Por supuesto, no es sólo mi postura, al final de cada post he mencionado las fuentes principales.

Tema de hoy: comienzo a pasar de ontología a conocimiento humano. Lo que describí, definí, postulé, está en la realidad. Ahora, ¿cómo manejamos eso como humanos? Tenemos conceptos, representaciones, imágenes, etc. Veamos ahora cómo mapeados de la realidad dos elementos: propiedades y hechos.

Ya presenté que las propiedades no existen en la realidad por sí mismas: siempre son propiedades de una cosa. No existen propiedades en sí: mal que le pese a Platón, no existe el movimiento en sí, sino, como ya le hiciera ver su alumno Aristóteles, el movimiento es siempre movimiento de alguna cosa. No existe la blancura, sino cosas blancas. Blancura, en todo caso, es un concepto que manejamos nosotros, una abstracción. Pero no hay blancura existiendo en la realidad. Pero, si hay propiedades de cosas, ¿cómo las enunciamos como humanos? Pues bien, empleamos predicados.

Puede haber una cosa, un organismo X, que posea la propiedad "estar vivo". Nosotros predicamos P(x), donde P es el predicado "Está vivo", y x es nuestra referencia a la cosa, organismo X. Seguramente para x usaremos alguna palabra, gesto, expresión de nuestro lenguaje, tipo "tal ser humano", "Juan", etc. Esos son temas de lenguaje. Lo que quiero destacar es que nosotros enunciamos predicados, para referirnos a propiedades de cosas en la realidad. También ponemos predicados para objetos no cosa, objetos abstractos, como una teoría matemática, o E(x) = "x es triángulo escaleno". Pero en esos casos, no hacemos mucha distinción entre predicado y a lo que nos referimos. Pero si un predicado se refiere a cosas de la realidad, y sus propiedades, tenemos que tener más en claro la separación: una propiedad no es un predicado.

Ejemplo: un predicado es verdadero o falso, una propiedad no. Una propiedad existe: no tiene atributo de verdad. Un predicado se puede negar, tipo "x no está vivo". No hay propiedades negadas: en todo caso, la propiedad no existe. No hay propiedades negativas, de la misma manera que un agujero en el queso NO es "queso negativo". Los predicados se pueden combinar con "y" y "o", se pueden entonces negar, como vimos. Todas esas operaciones son ajenas a las propiedades.

Hasta puede que un predicado no refiera a una propiedad, sino a lo que creemos que es real, según nuestro conocimiento. Independientemente de la verdad o falsedad "el átomo x es indivisible", "La Tierra es plana", tanto el átomo como la Tierra tendrán sus propiedades, sin importar nuestro conocimiento, cierto, errado o aproximado que tengamos de ellas.

Lo mismo pasa con los hechos. Los hechos existen en la realidad, y de nuevo, no existen por sí mismos, sino que son estados o cambios de estado de cosas. Sin cosas involucradas, no hay hechos. Y los hechos existen, sean o no observados. Cuando hablamos, damos proposiciones fácticas: "la temperatura de tal cuerpo es n", "un terremoto destruyó la ciudad z", etc. que podrá o no correspondar a hechos. Las proposiciones pueden ser negativas: decir que el famoso mastín de los Baskerville no ladró esa noche, es una proposición negativa, no un hecho negativo. La emisión de un fotón desde un electrón en un átomo de hidrógeno, es un hecho, sea que lo observemos o no (por supuesto, en esa frase estoy manejando conceptos que habrá que ver, ayudado por la ciencia y la crítica de la filosofía de la ciencia, si corresponden o no a cosas de la realidad; hubo un tiempo que hablábamos de "flogisto" como si fuera una cosa, lo que no fue así). Pero al final, el realismo que planteo, reconoce hechos, y los separa de las proposiciones, datos que enunciamos sobre los posibles, supuestos hechos. También hay hechos observables, como la posición de un dial, la impresión de una estrella en una fotografía astronómica, el marcador de un termómetro.

Casi en toda descripción de un hecho no trivial, empleamos conceptos de teoría. Conceptos que hemos creado, que nos parecen útiles para describir los hechos del discurso elegido. Ejemplos:  datos de pesos específicos, densidad de población, secuencias de ADN, desigualdad en los ingresos, etc. Son indicadores que dependen de la teoría. Pero aún en una teoría, se manejan hechos, como los resultados de tal experimento para secuenciar ADN. Ya alguna vez mencioné a Galileo observando por el telescopio: el hecho observado eran luces alrededor de Júpiter, la teoría que le puso fue "son satélites de ese planeta". Bien podría haber puesto como teoría "son ángeles con sables luminosos que acompaña al planeta". Hoy vemos hecho observable: corrimiento al rojo de galaxias. Teoría que le ponemos: se alejan de nosotros, pero no es la única teoría posible.

Sirva esto para refutar la tesis, difundida por ahí, de que no hay diferencias entre observaciones y teorías, porque toda observación está teñida de alguna teoría. Prácticamente, sólo algunas proposiciones está cargadas de teorías, y lo que Galileo vió por el telescopio, fue un hecho observable (contrariamente a la emisión de un fotón). La única "gran teoría" que hay, en ese hecho, es el realismo: que lo que vió Galileo no fue un engaño de la "matrix", sino un fenómeno de la realidad. Einstein alguna vez comentó la necesidad de relacionar los conceptos teóricos con los "conceptos primarios", aquellos que "están directa e intuitivamente relacionados con los complejos típicos de la experiencia sensible".

Espero que esto sirva de introducción de nosotros, como organismos humanos, en este tema de la realidad: hasta ahora, había avanzado por la ontología, como cosa, propiedad y hecho. Ahora, aparecieron elementos del lado humano, del conocimiento, la lógica y la semántica, como predicado, proposición y referencia. Cuando emitimos "el electrón dobló en la cámara de niebla", queremos decir, "hay un X en la realidad, que llamamos 'electrón', que corresponde a nuestro concepto 'electrón' que tenemos hoy, que ha producido cambios en su entorno, que vemos como hecho observable 'burbujas en la cámara de niebla', que explicamos por una teoría, que incluye descripciones de campos magnéticos y eléctricos, que hasta donde sabemos, es adecuada para explicar éste y otros fenómenos (hechos observables) de la realidad".

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía