Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 6 de Diciembre, 2010, 0:12

Estuve pensando sobre las bases para una discusión constructiva, entre dos personas, partes. He aquí los puntos que he encontrado, tal vez son demasiado pedir. A ver que les parece:

- Primero, cada parte debe abrogar por ser clara. Muchas veces, afirmamos o negamos algo, pero sin haber dejado en claro cuáles términos manejamos. Por ejemplo, si discutimos de "libertad", una parte puede estar hablando de "libertad de expresión" y la otra tal vez se refiera a "liberta de pensamiento". Si no se enuncia, lo más claramente posible, los referentes de los términos empleados, la discusión derivará fácilmente en un diálogo de equívocos.

- Cada parte debe tratar de entender a la otra. Debe poner el esfuerzo, no solamente en hacerse entender, como en el anterior punto, sino en captar lo que la otra parte quiere exponer, esperemos que claramente. No asumir, por ejemplo, que la otra parte maneja los mismos conceptos que nosotros.

- Tener toda la paciencia para esos puntos. Si uno no es claro en lo que expone, poner todo de sí para mejorar eso. Si el otro no nos entiende, revisar nuestro discurso hasta que quede claro. Si no entendemos la otra postura, pedir aclaraciones. Si nos piden aclaraciones, darlas lo mejor posible.

- Cada aserción debe ser expuesta con un argumento. Si la aserción de una parte no tiene argumento, debe quedar expuesta claramente como punto de partida.

- Una vez cumplido con estos puntos: ser claro para la otra parte, entender a la otra parte, y afirmaciones con argumento o como punto de partida, quedará expuesta gran parte de cualquier discusión. Se podrá señalar claramente la diferencia, entre las dos posturas iniciales. Se logrará una base firme para la discusión. Tal vez, no pueda lograrse todo esto al principio, pero si nos mantenemos en la prosecución de los puntos anteriores, iremos acercándonos a ese tipo de base.

- Mantenerse en el tema. Igual que la falta de claridad, la falta de foco provoca que nos pasaremos la vida discutiendo, sin mayor avance.

- Responder a un argumento, con otro argumento, no solamente desestimándolo o negándolo. A lo sumo, decir "no estoy de acuerdo, pero no tengo un argumento claro para sustentar ese desacuerdo".

- Si se expone una afirmación o argumento, que no es completamente nuestro, mencionar la fuente, para dar más contexto a nuestro interlocutor, y también, para reconocer el esfuerzo de otro.

- Si no se puede cumplir con alguno de estos puntos, que se enuncie claramente. Tipo: "esto no lo puedo expresar con claridad", "de lo que afirmo no tengo argumento, pero tampoco es un punto de partida, tengo que revisarlo", "este término que usas, no lo entiendo", "tengo que ampliar el problema inicial, o pasar a otro, mis razones son A,B,C, que servirán para arrojar luz sobre la discusión inicial", etc...

- Mantener el respeto mutuo

- Evitar falacias, o argumentos no válidos como ataques "ad-hominen" y otros.

Para dar más contexto. Supongamos que dos matemáticos se disponen a discutir de geometría, o algún tema similar. Ser claro significa, por ejemplo, definir de ambas partes, qué es "línea", "punto", "figura", etc. Tratar de entender al otro es, por ejemplo, tratar de entender que "línea" para una parte, puede ser distinto que lo que refiere la otra parte. Cuando uno enuncie una afirmación, deberá cómo llega, desde lo que sabe, a esa proposición, y si no puede hacerlo, que quede claro que la toma como punto de partida, digamos, como postulado. Mantenerse en el tema, es no saltar a analogías sobre espacios vectoriales, tensores, o la vida de los Beatles, a no ser que tenga relevancia. Si hay diferencia en un argumento, responder con un argumento, no solamente negándolo.

Tomo el ejemplo de dos matemáticos pero, por supuesto, no es necesaria que toda discusión se discuta a tanto nivel formal. Pero me parece un ejemplo aclaratorio válido.

Los puntos anteriores me parecen necesarios. Cada vez que en los últimos años he visto o participado de una discusión, si falta alguno de estos puntos, resulta un intercambio no fructífero. Seguir la discusión sin algunos de esos puntos, no sólo es esfuerzo desperdiciado, sino también desperdicio del recurso más escaso que tenemos: el tiempo.

Agrego una preferencia mía: me inclino la discusión escrita y pública, para poder compartir. Esto extrae lo mejor de una discusión: no tanto convencer uno al otro, ni siquiera aprender uno del otro, sino dejar todo preparado, claro, expuesto, argumentado, para cualquiera que quiera aprovechar, tomar algo, criticar, descartar, modificar algo de las posturas expuestas.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía