Angel "Java" Lopez en Blog

15 de Diciembre, 2010


Publicado el 15 de Diciembre, 2010, 11:31

El sábado pasado, me encuentro con este mensaje en Twitter, del bueno de @carlospirovano:

Efecto Coto

Carlos se refiere a El Efecto Coto, que describí hace un tiempo: la necesidad de pagar las facturas, que impide a uno dedicarse a lo que prefiere. Carlos menciona leer y aprender.

Confieso que me gustan esas actividades. En estos últimos años, gracias a estar más cerca de mis libros, es habitual que me encuentre leyendo, tomando notas, y aprendiendo, de distintos temas. Algunos los había visitado hace décadas, cuando justamente tenía más tiempo (y menos responsabilidades) para dedicarlos a esa actividad. Pero vean que no es sólo leer: es también aprender. Tengo tantos temas para visitar, para explorar, que casi he dejado de leer literatura, sólo alguna lectura liviana. Vivimos en una época tan interesante para el estudio: acceso a obras, publicación masiva, experiencia humana acumulada, y en los últimos años, el acceso via Internet que uso un poco también para estudiar. Pero como en las últimas décadas he ido colleccionando libros y revistas sobre los temas que me interesan, sólo consulto Internet como a un "noticiero de conocimiento": para revisar el estado actual de alguna disciplina, o expandir, conseguir más fuentes sobre un tema del que tengo poco material en mi cubil.

Pero no es sólo leer y aprender. Hay que hacer algo con lo que se aprende. Por ahora, lo que puedo hacer es difundir un poco de lo que me parece interesante: temas, autores, historia, fuentes, controversias, problemas a resolver. De ahí que una de las formas de dejar un entregable, algún "outcome" de la actividad de lectura y estudio, aparezca cada tanto, un post por acá (también escribo sobre temas más técnicos de mi profesión, en Anglish (Angel's English), y en español. Lo que voy descubriendo y leyendo, aparece en mi cuenta de Twitter y se acumula en mi cuenta de Delicious.

Si bien siempre me interesó cómo es el Universo, y luego, cómo es nuestra sociedad, en los últimos años he visto otra razón para estudiar y difundir algunos temas. Veo que vivimos en una sociedad repleta de información, pero parece que haya tanto conocimiento distribuido. Hay poco pensamiento crítico sobre temas importantes, y desconocimiento total en otros. Viviendo en un país que ha atravesado golpes militares, dictaduras, terrorismo, guerra, y debacles económicas (la más cercana a fines de 2001), me sigue asombrando que conozcamos tan poco de cómo crecer como sociedad, y de cómo es la realidad (social y natural, por hacer una división rápida).

Y al llegar a este siglo, descubro que todavía hay mucha paparruchada dando vueltas por ahí: posturas irrealistas, New Age, demasiado posmo, mal fundadas, difusamente explicadas, basadas en puntos sumamente discutibles, relativismo moral, y demás. De nuevo descubro el poco pensamiento crítico que se ejerce, y que muchos creen lo que quieren creer, lo que casa con su cosmovisión, con su forma de ver el mundo, sin mayor crítica. Por ejemplo, a veces se acepta algo por "cool", porque está "escrito lindo", o demás débiles razones (por ejemplo, poner al ser humano como algo especial en el orden de las cosas). Mucho se acepta porque nos trae alivio, más que alguna verdad.

Podrá pensarse que mi postura es algo dura: pues bien, cuando todos sean el Señor Spock de Viaje a las Estrellas, yo levantaré la mano por acá, y escribiré: "muchachas, muchachos, ¿no se les fue un poco la mano? ¿no habrá que dar cabida al pensamiento blando y a la emoción?". Hoy, me temo, veo poco pensamiento fundado, y demasiada acción ligada a cualquier cosa, menos a razones. Ejemplo local: discusiones en política. Si sólo encontrara eso en el fanatismo del fútbol, estaría todo bien. Pero para temas que nos interesan como sociedad, espero más conocimiento y acción basado en conocimiento, que en "hinchadas" e ideologías.

Ese es el problema: cada uno de nosotros vive en una sociedad, donde de alguna manera, influimos en las decisiones y acciones. Si el pensamiento débil se ejerciera para el fútbol, y nada más que en ese ámbito, yo y otros (imagino) simplemente no nos dedicaríamos al fútbol. Pero si el pensamiento débil o, directamente, ausencia de razón y toma de posturas y decisiones sin mayor fundamento, aparece en la sociedad, estamos, como se dice acá en Argentina, "en el horno", en problemas mayores. No podemos "bajarnos" de una sociedad así.

Recomiendo, entonces, el estudio de los temas que nos interesan: no quedarnos con lo que ya sabemos, ir más allá. Revisar posturas nuestras, ver otras, y sacar errores y puntos fuertes de ambas. Y comentar con los demás, promover discusiones, aclaraciones de posturas, y claras exposiciones para cada llamada a la acción.

Tal vez, el mayor ejemplo que puedo dar de alguien preocupado por entender el mundo, no importa si eso no lo ayuda en su momento más difícil, está en la conmovedora carta de Huxley que comento en:

Huxley contestando a Kingsley: la verdad más que el alivio

Sólo traigo una frase:

Siéntate ante los hechos como un niño pequeño, disponte a abandonar cualquier idea preconcebida, sigue a la naturaleza dondequiera y a cualquiera abismos a los que te lleve, o no aprenderás nada.

Buen punto de partida.

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Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía