Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 20 de Diciembre, 2010, 0:10

Pasan los años, y siempre termino volviendo a leer a David Hume (1711-1776), un filósofo claro, interesante, que toca temas que hoy aún son actuales. Encontré un párrafo suyo, para comentar, en su "Investigación sobre el conocimiento humano". En la sección 8, "De la libertad y necesidad", leo:

Si un viajero, de vuelta de un un lejano país, nos trajera un relato sobre hombres completamente diferentes de aquellos con los que estamos acostumbrados a tratar; hombres que estuvieran enteramente desprovistos de avaricia, ambición o deseo de venganza, que no conocieran más placer que la amistad, la genersidad y el civismo, de inmediato, por esos detalles, detectaríamos el engaño, y le consideraríamos un mentiroso, con la misma certeza que si hubiera saturado su narración con cuentos de centauros y dragones, de milagros y prodigios. Y si tuviésemos que poner de manifiesto una falsedad de la historia, no podríamos hacer uso de un argumento más convincente que el de probar que las acciones atribuidas a cierta persona son claramente contrarias al curso de la naturaleza y que, en tales circunstancias, ningún motivo humano le podría haber inducido a comportarse de ese modo.... Con igual universalidad y sencillez reconocemos una uniformidad tanto en las acciones y motivos humanos como en las operaciones del cuerpo.

Notable y gran afirmación de Hume. De alguna forma, plantea el tema de la naturaleza humana: ¿tenemos cualidades, actitudes que siempre están presentes? ¿avaricia, ambición son parte de esa "naturaleza"? Hume parece afirmar que sí: que así como tenemos operaciones de nuestro cuerpo, como la percepción a través de los sentidos, hay conductas humanas que vienen incorporadas en lo que es ser humano.

Bien, mi postura: tenemos naturaleza humana, pero tenemos que investigar más qué es lo que queda dentro de esa "naturaleza" y qué nos viene de la cultura, la familia, la sociedad en la que estamos arrojados desde el comienzo de nuestra vida. No parece fácil probar que conductas complejas, como la venganza, la ambición, sean producto de "lo que viene de fábrica" en nuestros organismos. Hume no se explaya, ni demuestra lo que afirma en ese párrafo: para él es evidente. Para mí, no. Esas conductas complejas parecen ser más producto de la educación que recibimos, de lo que aprendemos en nuestras relaciones de los primeros años, que resultado de alguna "programación interna" humana.

Habría más para comentar. Más adelante, Hume expresa:

No debemos suponer, sin embargo, que esta uniformidad de las acciones humanas lograría alcanzar tal amplitud que todos los hombres, en las mismas circunstancias, actuasen siempre de la misma manera, sin hacer concesiones a la diversidad de caracteres, prejuicios y opiniones. tal uniformidad en todas las particularidades no se encuentra en ningún lugar de la naturaleza. Por el contrario, al obervar la variedad de conductas en hombres distintos, podemos establecer una gran variedad de máximas, que aun así todavía suponene un cierto grado de uniformidad y regularidad.

Y sigue, Hume, reconociendo de alguna manera, la influencia del ambiente en la infancia de un ser humano:

¿Son diferentes las maneras de comportarse los hombres en diferentes épocas y países? De este hecho aprendemos la gran fuerza de la costumbre y de la educación que moldea la mente humana desde su infancia y le confiere un carácter fijo y estable.

Pero vuelve, de alguna manera, a la "naturaleza", al entrar en el tema de diferencias entre sexos (otro tema a investigar):

¿El comportamiento y la conducta de un sexo son muy distintos a los del otro? A partir de aquí llegamos a familiarizarnos con los diferentes caracteres que la naturaleza ha inculcado a los sexo, y que preserva con constancia y regularidad.

Hume, incansable, examina la influencia del paso del tiempo:

¿Las acciones de la misma persona se diferencian mucho a lo largo de los distintos períodos de su vida, desde la infancia a la vejez? Esto nos deja espacio libre para muchas observaciones generales referentes al cambio gradual de nuestros sentimientos e inclinaciones, y a las diferentes máximas que prevalecen en las distintas épocas por las que pasan las criaturas humanas.

Y plantea que una uniformidad de las personas, nos permite evaluarlas:

Hasta los caracteres propios de los individuos muestran uniformidad en sus repercusiones; de lo contrario, nuestro conocimiento de las personas y nuestra observación de su conducta jamás podrían instruirnos sobre sus disposiciones, ni servirnos para dirigir nuestro proceder con respecto a ellas.

Resumen: le discutiría a Hume la uniformidad que encuentra de conducta. Habrá que estudiar, investigar, la influencia de la familia, la infancia, la sociedad, que parecen tener una gran incidencia en la formación del caracter de un ser humano. Todos temas a seguir discutiendo.

Encontré en inglés:

An Enquiry Concerning Human Understanding

Otros posts donde mencioné y comenté sobre Hume:

Estudiando a Hume
George Horne atacando a Hume
La claridad en Hume y Russel, según Einstein
Milagros, Huxley, Hume y Martin Gardner

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía