Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 25 de Febrero, 2011, 0:11

Estuve esta semana escribiendo sobre el primer encuentro de Heisenberg con Bohr y los invitados de Bohr en Copenhague, por Gamow. Encuentro en el excelente libro "Treinta años que conmovieron la física" de George Gamow, cómo este físico ruso consiguió trabajar con Bohr en su instituto:

Hacia la clausura de los cursos de verano en Gottingen, mi dinero se hallaba en vías de extinción, por la cual tuve que volverme a mis lares. Pero, ya en camino, decidí descender en Copenhague para visitar el al profesor Niels Bohr, cuya labor admiraba yo tanto. En esta ciudad, tras alquilar la habilitación más barata en un hotel pobrísimo, enderecé rumbo al Instituto que aquél dirigía para hablar con su secretaria, Froken (señorita) Schultz, y pedirle una entrevista con el profesor. (Cuando estuve en Copenhague hace varios años o más exactamente, uno antes de la muerte de Bohr, esta mujer se encontraba todavía en ese mismo cargo.) "El señor profesor," me contestó, "puede verle a usted esta misma tarde." Cuando penetré en su gabinete me encontré con un hombre de edad madura, amable, sonriente, quien me preguntó qué región de la física me interesaba más y en qué estaba trabajando. Le dije entonces lo que había hecho en Gottingen en el campo de las transformaciones nucleares, y que había enviado el manuscrito respectivo para su publicación, que tendría lugar muy pronto. Bohr escuchó con suma atención y dijo: "Muy, pero muy interesante, en verdad. ¿Cuánto tiempo piensa usted pasarse aquí? Le expliqué que me quedaba el dinero justo para permanecer un día más, solamente. "¿Pero si yo le consigo una beca Carlsberg de nuestra Academia de Ciencia, podría usted estar un año con nosotros?, preguntó mi interlocutor. De principio, se me cortó la respiración. Por fin, atiné a murmurar: "Claro, claro que puedo!". Y las cosas empezaron a moverse con gran rapidez. Froken Schultz me consiguió una habitación muy hermosa, en una pensión regenteada por Froken Have, que se hallaba situada a unas pocas cuadras de ese Instituto que luego se convirtió en la arena de las hazañas de tantos físicos jóvenes llegados para aprender al lado de Bohr. Ahí la labor parecía ser cosa muy fácil y sencilla: cada uno podía hacer aquello que le viniese en gana, y ponerse a trabajar o irse a su casa cuando quisiese.

Debe referirse al periodo de 1928 a 1931, cuando Gamow estuvo en el Theoretical Physics Institute, que todavía no se llamaba Instituto Bohr. Apenas había trabajado en su tesis de doctorado y todavía no era conocido. Vean cómo Bohr lo interroga y decide ahí mismo invitarlo. Gamow siempre mantuvo una relación agradecida con Bohr, y lo destaca en su libro, donde cuenta el desarrollo de la física cuántica en los primeros años del siglo XX. Notable la influencia de las becas Carlsberg (fábrica de cervezas, la familia fundadora fue el principal sponsor de las iniciativas de Bohr).

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia