Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 27 de Febrero, 2011, 18:47

Vemos, en las apariencias, que hay cambios. Nada permanece estático. Eso mismo lo reflejé en esta serie sobre la realidad, en las cosas: los elementos de la realidad (no solo las apariencias) cambian. Y no cambian por que sí: hay cambios legales, en el sentido no de "leyes" como la "ley de gravedad" o esas cosas, sino en el sentido que los cambios siguen pautas permitidas en el funcionamiento de la realidad.

Volviendo a las apariencias: vemos el rayo en la tormenta, y al rato sentimos el trueno. Y decimos: "el rayo es la causa del trueno". Pues bien, fueron dos fenómenos (hechos observables) que asociamos como causa y efecto. Pero no percibimos ni conocimos la causa simple o la cadena de causas, el proceso que llevó desde el nacimiento de un rayo hasta el ruido del trueno. Si nos quedamos en los fenómenos, en las apariencias, como hizo Hume, tendríamos que coincidir con éste: no vemos causas, solo hechos observables que relacionamos por medio un concepto de causalidad. Pero ese es problema de Hume: se quedó en los fenómenos, y negó la causalidad (a la que le daba una entidad tipo "es algo que pnemos nosotros, como humanos, no algo que conozcamos, quizás ni existe"). Admirando a Newton y a la ciencia de su tiempo, Hume no llegó a comprender la actividad científica, que va más allá de los fenómenos (me apresuro a aclarar que el aporte de Hume fue importante: destacando justamente cómo nos movemos en un realismo ingenuo, partiendo sólo de experiencias y fenómenos).

Entonces, saliendo de las apariencias, yendo a la realidad ¿dónde están las causas? En los cambios de las cosas. Recordemos: hay hechos. Pero hay hechos que son estado de cosas (el clásico "el gato está en la estera"), y otros que son cambios en el estado de cosas ("el gato se levantó de la estera y caminó a la puerta", "el electrón dobló a la izquierda en la cámara de niebla", "el mercado colapsó", etc..). Los hechos de cambio pueden ser "relativamente" rápidos o simples, llamados eventos, o pueden ser cadenas e involucrar varios pasos, llamados procesos.

Conclusión: la relación causal se da entre hechos, no entre cosas. El gen X no es la causa de la enfermedad Y: lo que cabe decir es que el hecho de la activación del gen X produce una cadena causal que desemboca ante tales circunstancias en la aparición de la enfermedad Y. Que el gato esté en la estera, es un hecho de estado, que no requiere causa. En todo caso, buscamos la causa de que se haya movido hasta ahí y se haya acostado (hechos de cambio).

Esto, que parece algo "demasiado hilar fino", tiene su importancia en ramas de la ciencia. Por ejemplo, la propiedad impulso (rápidamente, masa por velocidad) de una partícula material, para Aristóteles hubiera necesitado una causa constante para mantenerse; sin causa que apoyo constantemente su movimiento, un proyectil se detendría, según el filósofo griego. Hubo que esperar a Galileo y Newton para ver que el cambio de impulso (es decir, el cambio de estado, no el impulso, el estado) es lo que necesita una causa, la existencia de una fuerza.

Todo lo que sabemos de la realidad, nos lleva a una conclusión: esos hechos de cambio no pasan por que sí. Durante milenios, se apoyó la idea de que los hechos de cambio son siempre producidos por causas. Esa es la idea del determinismo: ante un estado de cosas, los cambios que le siguen son siempre los mismos. Según el determinismo, si pudiéramos recrear un planeta, un país y una ciudad, con toda su gente en el exacto estado de estado de París antes de la revolución francesa, veríamos de nuevo la toma de la Bastilla.

Sin embargo, la llegada de la física cuántica ha puesto en el tapete al determinismo, por lo menos en la forma en que se venía manejando. Hoy tenemos que decir: hay azar, y se manifiesta en la mecánica cuántica, en las mutaciones aleatorias en genética, y en canales ruidosos en comunicaciones. El azar es también parte de la realidad (curiosamente, el modelo que tenemos de cuántica es determinístico, el formuleo y modelo indican qué va a pasar, pero con un componente de probabilidad, ver mi serie sobre física cuántica)

Lo que sí puede pasar, es que el azar aparezca en un nivel, y tenga una explicación causal en un nivel inferior. Por ejemplo, podría explicarse el ruido de un canal, como un azar derivado de algún proceso a nivel atómico que tenga causas, y entonces sea un azar no fundamental sino derivado. Con lo que sabemos, el azar que aparece en nuestros modelos del nivel cuántico parece fundamental, no derivado. Pero es una cuestión del ámbito de la ciencia.

Desde el ámbito del realismo ontológico, lo que podemos decir es:

- Hay cambios en cosas (recordando que hay cosas compuestas y hasta sistemas, organismos, sociedades...)
- Los cambios son legales
- Los cambios permitidos pasan por causa o por azar

De nuevo, mi fuente principal es la obra el beato Bunge:

A la caza de la realidad, La controversia sobre el realismo. Mario Bunge. Editorial Gedisa

Esta vez, el comienzo del capítulo 4: La causalidad y el azar ¿aparentes o reales?

Próximos temas: examinar con más detenimiento causa y causalidad, y azar.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía