Angel "Java" Lopez en Blog

27 de Marzo, 2011


Publicado el 27 de Marzo, 2011, 0:36

En los últimos posts de esta serie sobre ¿Qué es la realidad? :

Cambios, causas y azar
Causas
Un ejemplo de causalidad en economía

quedó planteado que los cambios en las cosas se pueden producir por causas, o por azar. Traté en algún detalle el tema de causas y causalidad. Llega el turno de presentar el papel del azar en la realidad.

Primero, recuerdo algo que escribí en esta serie:

... puede pasar, es que el azar aparezca en un nivel, y tenga una explicación causal en un nivel inferior. Por ejemplo, podría explicarse el ruido de un canal, como un azar derivado de algún proceso a nivel atómico que tenga causas, y entonces sea un azar no fundamental sino derivado. Con lo que sabemos, el azar que aparece en nuestros modelos del nivel cuántico parece fundamental, no derivado. Pero es una cuestión del ámbito de la ciencia.

Es decir, puede que todo azar sea derivado y no fundamental. Lo que se yergue para no llegar a esa conclusión es lo que conocemos hasta ahora del nivel cuántico (pueden leer algo sobre el tema, en la serie de post que he iniciado sobre física cuántica). Es tal vez el único nivel de la realidad donde lo que pasa, los cambios, no tienen una explicación por proceso, mecanismos, sino que es "así", como si hubiéramos llegado al final, al lugar donde se dibujan las reglas del juego de la realidad, sin mayor explicación desde un nivel debajo. Pasando a la ciencia, esa forma de la cuántica, basada en probabilidades y azar, es lo que puso inquieto a Einstein: él siempre buscó una ciencia explicativa, más que descriptiva. Es en la cuántica donde tenemos que contentarnos con "X pasa", con la explicación "porque la realidad es así". En otros niveles, podemos explicar "leyes" como la de los gases en base a la teoría molecular, o "ley de valencia" en base a la estructura atómica.

Por ahora, en este post, enumeremos los tipos de azar que encontramos en la realidad.

Uno es el azar que aparece cuando dos cosas, en sus líneas de vida, se cruzan, sin anterior relación causal. Ejemplo clásico: dos personas que nunca se vieron ni se trataron, se cruzan en un paseo, al coincidir en el mismo bar. Lo mismo que dos personas, puede pasar con dos moléculas en la atmósfera. La línea de vida de cada cosa puede ser consecuencia de causas, pero encontrarse con otras cosas bien puede ser parte del azar. Es decir: su trayectoria puede estar determinada por causas y procesos, pero su coincidencia es azarosa. No hubo causa en su coincidencia. Tendría que revisar la Física de Aristóteles (el jueves pasado comenté un fragmento en ... pero no involucraba el azar), donde parece estar tratado este tipo de azar.

Podemos encontrarlo también, como oportunidad única e irrepetible, en la evolución biológica. Desde la caída de un meteorito en el Cretácico, hasta las exaptaciones de Stephen Jay Gould (un órgano preparado para una función resulta apropiado para otras), son casos de este tipo de azar. Un tema fascinante para explorar.

Lamentablemente, el azar por coincidencia ha sido tomado por el pensamiento mágico, que lo explica por conexiones impenetrables al análisis: es decir, hay causas, pero no somos capaces de descubrirlas. Semejante actitud la encontramos desde la "sincronicidad" de Jung hasta en la New Age. Apenas cabe agregar que semejante "explicación" no ha sido corroborada ni ha aportado un solo centímetro de avance en el conocimiento humano.

La segunda clase de azar a presentar es el desorden: lo encontramos al batir, revolver, agitar, calentar, al producir disturbios. Este tipo de azar es el que trata la mecánica estadística o la estadística notarial. Podemos encontrarla en el ruido blanco de las transmisiones, los patrones de las gotas de lluvia, los resultados de los juegos de azar, los seguros de vidas y los errores experimentales. Encontramos sienpre fluctuación estadística. Si lo piensan, las compañías de seguro se basan en este tipo de azar. Pero si se mantuvieran las tablas y tasas de estas compañías, seguirían en el negocio aunque supieran la fecha de fallecimiento de cada uno de sus asegurados (esto lo señaló Poincaré). La idea es: su negocio se basa en una distribución, si esa distribución se cumple, ya sea por azar, o simplemente porque los fallecimientos sigan esa pauta, el negocio sigue. Hasta puede pasar que lo que llamamos azar en un nivel sea resultado de la causalidad en otro nivel, y viceversa.

Alguien podría decir que los juegos de azar no son tales en realidad, porque las monedas, dados y cartas se mueven según las leyes de la mecánica clásica (esto asume que no hay influencias cuánticas en esos procesos). Pero aún así, los resultados son aleatorios: mientras no se detecte una pauta en los resultados de la ruleta, no importa que tengamos un proceso causal por abajo. El resultado es indistinguible del azar fundamental. Un ejemplo de las matemáticas: nadie duda que los dígitos de pi son producto de un proceso (un algoritmo matemático, no proceso real), pero todo análisis realizado hasta ahora ha indicado que siguen una distribución que coincide con una distribución al azar. Sin conocer el proceso de producción de los dígitos, no tenemos ninguna pauta para "acertar" el próximo dígito.

Al principio de la revolución científica, no fue aceptado este tipo de azar. Gracias al trabajo de Cardano, Galileo, Pascar, Descartes, Fermat y el caballero de Mere se comenzaron a descubrir las leyes de azar (una expresión que podría pasar por contradictoria). Más tarde, Daniel Bernoulli comenzó a aplicar las probabilidades a la propia física. Boltzmann llevaría a la cumbre su aplicación, completada luego por Einstein, Fermi y Bose. En ciencias sociales aparecieron las estadísticas, y el estudio de eventos en grandes poblaciones humanas.

Dejo para próximo post el tercer tipo de azar: la fluctuación espontánea.

Fuente consulta, del beato Bunge:

A la caza de la realidad, La controversia sobre el realismo. Mario Bunge. Capítulo 4 "La causalidad y el azar: ¿aparentes o reales? Sección 2: "Azar, tipos"

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com
http://twitter.com/ajlopez

Por ajlopez, en: Filosofía