Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 17 de Abril, 2011, 17:08

Ya presenté, en esta serie sobre la realidad, los temas de sistema, y algo de mecanismos. Pienso que cuando se explica o expone algo, no sólo hay que dar definiciones, sino también ejemplos. Hay tanto escrito sin definiciones y ejemplos (lo que lleva a cualquier interpretación), que siempre trato de difundir esa actitud de darlos. Quiero, entonces, en este post, dar algunos ejemplos de sistemas y mecanismos, para cumplir con lo que pregono. Ya en el anterior post enumeré someramente sistemas, pero es tiempo de entrar en más detalle. Comenzaré con algunos ejemplos sencillos, más adelante en otro post aparecerán ejemplos más complejos.

Primero, vayamos al átomo. En la jerga de esta serie, un átomo es una cosa (Aristóteles hubiera aceptado que es un sustancia). Y como cosa, esta vez es una cosa compuesta. Y no solamente cosa compuesta de otras cosas (simples o compuestas) sino que no es un simple rejunte: es un sistema. Las partes están relacionados. Es por eso que no hay descripción de la "conducta" de un electrón en el átomo: se describe el sistema atómico. Esto no obsta que hablemos, en nuestros modelos, de "electrón": hay una cosa X, ahí en la realidad, que permanece y se transforma, ya sea como electrón ligado, o luego evoluciona y actúa como electrón libre. No sólo hay "nube electrónica" (como diciendo: "no hay más electrones"), sino que todo nuestros modelos e investigaciones indican que en esa nube, sigue habiendo electrones: basta estudiar los espectros de los átomos, su estructura fina, el principio de exclusión de Pauli, y más, para ver que todos nuestros modelos indican: hay un X, que en algunos casos forma parte del sistema que llamamos "átomo", y otras veces evoluciona "libremente", como "electrón". Distinto es el caso de los fotones: son producidos y destruidos (o podríamos decir, emitidos y absorbidos) desde electrones, pero no son parte del sistema "átomo". El caso de emisión de un fotón por un electrón indica que es uno de los casos paradigmáticos de cambio en una cosa, el electrón X, sin relación causal: hay azar, y lo que sabemos, indica que ese azar es objetivo, no un azar derivado de un mecanismo que no conocemos, dentro de un electrón, sino parte del azar fundamental que tenemos que aceptar en la realidad.

¿Qué mecanismo encontramos en el sistema átomo? Muchos, que explican: el mantenimiento (y posible desintegración) del núcleo, así como la permanencia y distribución de los electrones. Vean cómo la ciencia ha buscado ese mecanismo: la historia de buscar la explicación del átomo, así como la historia de buscar su estructura, es un ejemplo a estudiar con gran provecho. Y debería ser un caso testigo de cómo llegar a investigar la realidad.

Sigamos. ¿Qué otro sistema y mecanismo puedo nombrar? Veamos las agrupaciones de átomos. Como partes, tenemos los átomos: vemos cómo una cosa puede ser un sistema, y ser parte a la vez de otro sistema. Para la formación y mantenimiento de ese sistema, encontramos dos mecanismos claros. Uno, es el que encontramos en la sal, el cloruro de sodio en disposición de cristal. Cada átomo de sodio cede un electrón a un átomo de cloro. El átomo de sodio es entonces un sistema alterado, un ion positivo, y el átomo de cloro es un ion negativo. Un cristal de sal mantiene su forma por las atracciones entre esos iones.

En cambio, hay otros átomos que forman moléculas, no perdiendo o ganando electrones, sino compartiéndolos. Forman los llamados enlaces covalentes. Por ejemplo, el metano CH4 (un átomo de carbono y cuatro de hidrógeno). El mecanismo de mantenimiento del sistema se basa, entonces, en ese tipo de enlace.

Y hasta hay establecimiento de relaciones estructurales más complejas. Tenemos el caso de los átomos de hidrógeno ligados a átomos como el óxigeno del agua. Al compartir electrones con el oxígeno, cada átomo de hidrógeno queda como exponiendo una carga positiva hacia afuera, que se atrae con carga negativa que expone el átomo de oxígeno. Esa asimetría provoca que se formen enlaces de hidrógeno, que son más debiles que los anteriores.

Pueden encontrar más información detallada de estos ejemplos en: Chemistry, un accesible artículo que los explica.

Notablemente, en la realidad, encontraremos multitud de sistemas. Prácticamente, cuando nos fijamos en una cosa, encontramos un sistema o varios. ¿Por qué? Bueno, es parte de lo que quiero tratar en mi serie ¿Qué está haciendo el Universo? Pero es fácil, en principio, encontrar una explicación inicial (a ir puliendo y explorando): las "cosas" en las que nos fijamos, son cosas que perduran (sean átomos, moléculas, organismos, sistemas solares o galaxias). Y las cosas que perduran, perduran porque forman sistemas con mecanismos que los mantienen. Ante la gran mutabilidad de los elementos de la realidad (recordemos, propiedad fundamental de los objetos concretos), el Universo (como la instancia final de "gran sistema" de la realidad, una postura que tengo que explorar en esta serie: el sistemismo) nos muestra lo que hay conseguido perdurar. Lo cual no indica un propósito, sino una conclusión de perogrullo: perdura lo que ha encontrado el camino de perdurar. No hay que buscar en ello nada místico, así como no hay que asombrarse de encontrar el orden surgiendo del caos. Solamente, una consecuencia de lo que venimos estudiando: la realidad, sus elementos, y su estructura.

Mi fuente principal sigue siendo la obra el beato Bunge:

A la caza de la realidad, La controversia sobre el realismo. Mario Bunge. Editorial Gedisa

Especialmente, capítulo 5: Detrás de las pantallas, los mecanismos. Recoimiendo también  Emergencia y convergencia, novedad cualitativa y unidad del conocimiento, donde aborda con más detalle el tema sistemas y sistemismo.

Próximos temas: más ejemplos de sistemas y mecanismos, por ejemplo, sistemas sociales.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía