Angel "Java" Lopez en Blog

12 de Mayo, 2011


Publicado el 12 de Mayo, 2011, 11:14

Hoy quiero tratar un tema, que siempre está presente en estos tiempos de "la web 2.0": la existencia de contenido disponible en Internet sin permiso del autor. Ha habido cierto movimiento en España sobre el tema, ante la amenaza de la justicia. Algo escribí hace más de un año en:

Una crítica al Manifiesto de Internet

En estos días, vuelve a aparecer el tema en mi país, Argentina, a causa de un fallo contra un sitio donde los usuarios escriben posts, pero también dejan enlaces a descargas de ese tipo de archivo. El sitio es Taringa, y en mi vida habré estado leyendo dos páginas de ahí, así que no voy a tratar de ese tema en particular (y la segunda vez que entré fue para comprobar que habían copiado el post de un blogger sin mencionar la fuente). Tampoco conozco mucho de leyes: no es el propósito de este post discutir si se infringe tal ley, o si tal acción es delito. No, quiero abrir el juego, para llegar a un punto que no se trata mucho, y que me parece que amerita entrar en la discusión. Mucho del revuelo ha sido provocado por, digamos, consumidores de contenidos que no consideran todas las fascetas del tema, mientras que las intervenciones de los creadores de contenidos se han acercado pero no llegado al punto que me interesa.

Todo este asunto también es un ejemplo de mostrar argumentos que: o no son válidos, o no vienen al caso, o son claras falacias intencionadas. Por suerte, no tengo que escribir de esto, el bueno de @amartino ha escrito:

El caso Taringa: cuando chocan argumentos falaces

que les recomiendo leer, por si no tienen mayor contexto de lo que estoy tratando. Concuerdo con @amartino cuando pregunta:

¿de que libertad de expresión estoy hablando cuando hablo de descargar Adobe Master Collection?

para atacar el argumento de libertad de expresión, que no se puede invocar para permitir este tipo de sitios y descargas. En otra parte, @amartino escribe:

Las leyes de propiedad intelectual deben ser reformadas pero el conocimiento efectivo de como funciona internet por parte de nuestros legisladores es simplemente vergonzoso

Pero esto puede ser usado por todas las partes involucradas en este conflicto. Como espero escribir en este post, el punto que me interesa no es el legal, pero si me interesara, el tema de fondo no es "como funciona Internet". Hay otro tema, paciencia, ya llego al mismo. Mientras, @amartino expone:

¿Les pongo el mejor ejemplo de como destruir un debate y desviarlo? Usen argumentos simples: Linkear no es delito ¿en serio les parece que si linkeo con ganas una guía de como drogar y violar a una menor de edad no estoy cometiendo un delito? ¿en serio les parece que si armo una estructura donde se recompensa poner links a obras de terceros no estoy armando una plataforma de piratería?

como ejemplo de cómo se puede embarrar una discusión (escribí hace un tiempo Bases para una discusión). Un punto en el que no me convence:

en realidad mi postura es simple e inamovible: compartir sin lucrar no es delito y, todo el resto, es poco debatible…

No me convence eso de: "compartir sin lucrar no es delito". Yo soy un gran defensor de compartir conocimiento, por ejemplo. He escrito Don't be a canuto. Pero entiendo que @amartino va más allá en compartir. El afirma: si uno comparte un enlace a descargar la copia (no autorizada por el autor) de una obra (sea película, software, libro, canción, video... ) PERO LO HACE SIN LUCRAR, no es delito. Desconozco el tema legal, pero no me convence eso de si es "sin lucrar" entonces esa acción está "bendecida". No veo que el afán de lucro, con su presencia o ausencia, cambie el carácter de esa acción (insisto, no quiero usar "delito" como hace @amartino, porque desconozco la ley, y aunque la conociera, no es el punto que quiero destacar). Para poner un ejemplo cercano, algo personal: si yo comparto conocimiento, y doy una charla, gratis, ¿está bien? Y si cobro ¿está mal? Yo veo que lo importante de la acción es compartir, y que haya afán de lucro o no, es terciario. Uno puede compartir por múltiples razones: por perseguir una ganancia, o reconocimiento, o posicionarse en un mercado, o por esperar ser popular y que lo inviten a todos los cumpleaños, por lo que sea. Yo prefiero juzgar, evaluar acciones, más que intenciones. Por lo menos, poner con mayor peso la acción y consecuencia, que las intenciones.

Al fin, llego al tema que quiero tratar. Espero con lo anterior haber dado más contexto de lo que se está discutiendo. Mis puntos son:

- Si el autor (persona o grupo) no autorizó la copia (en papel, fotocopia, a mano alzada, electrónica, vean que no es un punto de Internet solamente, o de la tecnología disponible ayer, hoy o mañana) (o no autorizó algunas formas de copia), su posición debe ser respetada.

- Como sociedad, ¿qué esperamos dar a los autores, creadores de obras?

En mi postura, si el autor, digamos, escribe un libro, y como persona conciente, decide publicarlo y espera que no se copie esa obra, tenemos que respetar su posición, y no copiar y difundir la copia. Lo que sí puede pasar, es que el autor no tenga problemas en ver que su obra sea difundida en alguna manera. Como ejemplo, cité en el primer post que mencioné, el caso de Adrián Paenza, que publica sus libros de papel (con ganancias para la editorial e intermediarios) así como versiones electrónicas de libre descarga. También el autor podría haber dispuesto otro canal de pago para descarga electrónica. Entonces, volviendo a Internet, no hay que defender la descarga de copias obras sin permiso del autor. No importa si el medio tiene o no costo, no importa la tecnología, no importa lo que hace la gente o quiere hacer. En mi postura, primero hay que respetar lo que quiere el autor.

Anda flotando por ahí la idea de "a los creadores les importa crear" unida a "no pidan retorno por hacer lo que les gusta" o argumentos parecidos (me temo que no encontré las fuentes, pero me he encontrado con semejante argumentación). O tipo: "los músicos que vivan de recitales, la música que la compartan y difundan sin costo". Insisto: el tema de permitir copias y difusión es un tema que queda en la decisión del autor. A ningún autor se le obliga a publicar un libro por el sistema normal de editorial y libros, apuntándole en la cabeza. Tampoco quiero, entonces, que se "le apunte a la cabeza" tipo: "Ah, qué bueno, escribiste este libro, ahora entregalo en Internet" llegando a "viví de conferencias, cacho". Es una decisión del autor qué hace con su obra, y qué permite hacer. Puede pintar un cuadro, filmar una película, escribir una canción y luego, guardarla en el altillo, si quiere.  Y puede venderla en el subte (metro en Buenos Aires), a 2 pesos o a 3000. O regalarla en los molinetes. O firmar un contrato con una editorial. O publicarla en su sitio. O ambos.

Puesto en claro ese punto, pasemos al segundo. Supongamos dentro de un tiempo, como humanos, llegamos a memorizar libros (tipo Fahrenheit 451) y que podemos trasmitir por pensamiento el contenido a otra persona. Como sociedad, ¿cómo trataremos entonces a los autores, creadores de obras, en este caso escritores de libros? Les daremos una palmada en la espalda, y "qué bueno, Cacho... bueno, seguí tu camino, te veo flaco.. no tenés para comer? Bueno, ya va a pasar... muy bueno tu libro, seguí escribiendo, no aflojés, eh!" ;-). ¿O los retribuiremos de alguna forma, para que consigan tener una vida sustentada por su actividad de creador? Otra postura puede ser: "Trabajaste 100 horas, te pagamos 100 horas de escritor, no mucho más que 100 horas de oficinista, obrero o gerente. Después de eso, andá a laburar al puerto".

Mi postura es: sería interesante vivir en una sociedad donde cada individuo vea cubierta sus necesidades, básicas o no. Sería interesante eso (no quiero poner "bueno", porque es un término a fundamentar: puede que una sociedad con esas características se podría convertir en los eloi de La máquina del tiempo de H.G.Wells; vean que es un tema para discutir en otro momento). Recuerdo a Lenin "de cada cual según sus capacidades; a cada cual, según sus necesidades". Independientemente de lo filosófico o político, les comento una cosa: la última que salí y me fijé, no vivimos en una sociedad así.

En esta etapa de la historia humana, un autor puede llegar a millones de personas (reconozcamos que pocos autores llegan). Pero entonces, se llegue a 10, 100 o millones, no veo incoherente que el autor busque una forma de obtener un reconocimiento (en fama, aprecio Y en dinero, pues seguramente sufrirá el efecto Coto), en base a la cantidad de valor (personas a las que su obra les agrada, beneficia, y disfrutan) que entrega (por ejemplo, acá en Argentina, los autores de música reciben por año un ingreso calculado por la cantidad de veces que se emite una canción de ellos en algunos lugares, radios, etc... Por favor, confirmen los detalles). Insisto: el autor puede regalar si quiere su obra, y hasta firmarla con un seudónimo, para hasta renunciar a la fama. Pero si decide tener un ingreso, nosotros, como sociedad, ¿qué estamos dispuestos a admitir? ¿pagarle una vez? ¿pagarle nada, entregá todo, no seas canuto? ¿pagarle por valor creado?

Yo sostengo que, en esta punto de la historia, hay que pagarle (si quiere) por valor creado. Y en el caso de los libros, música, etc. el sistema editorial de pago por copia se acerca a conseguir ese reconocimiento. Podemos discutir si la tecnología puede permitir la reducción de la intermediación, el abaratamiento de los costos, la creación de editoriales de autor, personales, de grupo. Pero primero tenemos que ponernos de acuerdo, como sociedad (más allá de las leyes, las costumbres, lo que es delito o no, más allá de lo que permite o no la tecnología, de lo que es "bueno", "malo", o ejemplo de "canutez"), ¿que queremos para los autores? Un punto que ha quedado tapado en la mayor parte de los argumentos presentados.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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