Angel "Java" Lopez en Blog

16 de Julio, 2011


Publicado el 16 de Julio, 2011, 11:12

Pongo este post en la categoría Filosofía como bien podría ponerlo en Ciencia o en otras. Es sobre algo que me acompaña desde hace décadas y me parece interesante compartir. En 1978 yo estaba en lo que acá en Argentina se llama "escuela secundaria", luego de la primaria y antes de estudios universitarios. Mi profesora de sicología, ante el tema "extrovertido, introvertido", pregunta algo como:

¿Qué tenemos que leer cuando estudiamos un tema? ¿al autor original o a sus comentadores?

Yo argumenté que teníamos que ir a leer los comentadores (debería buscar una palabra mejor: me refiero a autores que explican, comentan y hasta critican a otro autor). Mi profesora defendía que teníamos que ir al autor original. Citaba entonces a Jung. En el texto que presentó, Jung aplicaba "extrovertido" de una forma distinta (si recuerdo bien, de forma opuesta) a lo que manejamos comunmente en el lenguaje diario y a lo que encontramos en otros textos. Pasados los años, pienso que ambos teníamos razón.

Hay temas (como la física de Newton, la moral de Aristóteles, la relatividad de Einstein, los diagramas de Feynman) que nacen del trabajo de un autor. Otros, como la física cuántica, son el resultado de la colaboración de varias personas. No es fácil siempre entender el tema leyendo los "papers" originales. Muchas veces esos trabajos no están preparados para la enseñanza sino para colegas que ya conocen muchos conceptos, términos sobre el tema presentado. Hasta hay una diferencia en el uso de palabras por diferencias de siglos o décadas. Lo que es "espíritu" en Engels, muchas veces se puede traducir por "pensamiento", una palabra más "neutral" en nuestros tiempos y que quizás refleje mejor las intenciones de Engels. Lo que es "ímpetu" en un antiguo trabajo, hoy será "momento". Traducir "areté" del griego de Aristóteles a "virtud" o "eudamonia" a "felicidad" debería enviar automáticamente a un círculo del infierno a quien perpetre semejante mapeo. Es por eso que a nosotros, en la escuela primaria y secundaria, nos dan generalmente manuales: estudiar física cuántica (o aún, la historia de la cuántica) leyendo a Borh es interesantísimo (recomiendo sus hace poco publicados Collected Works), pero es agotador, requiere mucho tiempo y luego de todo ese trabajo todavía podemos entenderlo mal.

Por eso yo recomendaba ir a leer a los comentadores. Hay dos tipos de comentadores: los que comentan al mismo nivel que el trabajo original, con las mismas dificultades expuestas, como los que comentan y clarifican y tratan de divulgar el trabajo. También aportan sus críticas. Eso es lo interesante que da leer a un comentador: tal vez aporte una crítica que a nosotros, al leer el original, no se nos había ocurrido. Yo defiendo que hay que leer todo con pensamiento crítico, pero aun haciendo ese esfuerzo bien puede que se no nos demos cuenta de alguna afirmación débil o argumento mal formado. También puede que el comentador nos presente trabajos, autores que no coinciden con el trabajo, autor original. Yo, por ejemplo, no habría podido encontrar las críticas que encuentra Berkeley en el trabajo de Newton.

(Inserto un ejemplo clásico de comentador, esta vez insertado en la obra del comentado: Averroes, comentando a Aristóteles)

Pero en algún momento, si el tema realmente nos importante, tenemos que ir a las fuentes. En estos años, me gusta mucho seguir ese camino. Luego de estudiar un tema que hubiera sido inabordable yendo a las fuentes originales, puedo visitar a los autores, las personas que formaron la historia de ese tema. Pero tenemos una sola vida ;-)

Ejemplo: en estos últimos meses, estuve disfrutando de algunos artículos del citado Collected Works de Bohr, y del excelente "Sources of Quantum Mechanics" de B.L.Van Der Waerden, que mencioné en Dirac y las ecuaciones de la mecánica cuántica. Si leyeron (y me tuvieron paciencia ;-) este blog saben que desde que me mudé a Buenos Aires (y más desde la consolidación de libros del año pasado) estoy leyendo a varis "originales", como Platón, Aristóteles, Hume, Berkeley y más. Pero también a varios excelentes comentadores como Mario Bunge, Martin Gardner (cada uno con su bias, del que hay que estar "aware"). Y a grandes "originales" y comentadores, como Bertrand Russell, George Gamow, Steven Weinberg y Stephen Jay Gould. Pero esa clasificación puede ser arbitraria: muchos buenos comentadores tienen también su rama "original".

Pero no alcanza una vida para llegar a todo. Espero igual, que compartir alguna lectura, comentario por acá, sirva para despertar la curiosidad en alguien sobre algún tema y autor.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía