Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 27 de Agosto, 2011, 12:55

Ya no recuerdo cuando fue. Debió ser el año pasado, creo. Alguien envió un mensaje en Twitter, en medio de una interesante intercambio, calificándome de "obtuso y ninguneante". Con algunos mensajes traté de averiguar por qué, que mensaje o texto mío lo llevaba a eso, pero no conseguí respuesta clara.

Bien, uno tiene que tratar de entender al otro y ver cuánto de verdad hay en una afirmación. No sé qué quería decir con "obtuso" o "ninguneante" pero algo imagino. Veamos, ¿seré así? No tengo una definición de "obtuso". Yo pensaba que "obtuso" es "cabeza dura" pero no, tiene la acepción (en el Diccionario de la Real Academia):

http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?LEMA=obtusa

2. adj. torpe (lento en comprender)

Ah! Bien, acepto el adjetivo. Soy lento en comprender muchas cosas porque cada vez que leo algo se me ocurren muchas interpretaciones. O veo lagunas en la exposición y me quedan dudas. Hay temas que hace más de 30 años que voy estudiando, leyendo, escribiendo, consultando, preguntando y todavía no los entiendo del todo. Recuerdo siempre a Richard Feynman: sólo podemos explicar simplemente algo si realmente lo entendemos. Si no puedo exponer algo simplemente pienso entonces que falta entender el núcleo del tema. Siempre trato de llegar a eso: entender no por manejar todos los conceptos, teoremas, definiciones, argumentos, sino por haber llegado a lo más simple, a lo que realmente es el punto a exponer y explicar (de nuevo Richard Feynman me sirve de ejemplo: para los que hayan leído sus Lectures de física, recuerden cómo explica la física cuántica desde un simple ejemplo, el de Double Slit). Ahora sí, el día en el que termino de entender algo, me pueden mandar a cuatro Premios Nobel, que les discuto todo ;-)

¿Pero por qué era lento en comprender en ese intercambio del año pasado? Bueno, puede haber varias razones. Pero pienso que la postura que quería entender no estaba bien expuesta. Y lo que entendía de la propuesta no daba para llegar a las afirmaciones finales que sostenía, para nada. Pienso que uno debe esforzarse, al exponer una postura, de poner en claro de que estamos hablando. Ver Bases para una discusión. Ver también A favor de las definiciones, que no son definitivas (ver Definiciones y verdad) pero permiten entenderse. Sin definiciones, es como dos geómetras que llamaran "línea" a dos cosas distintas: un geómetra podría ser euclideano, y el otro no.

En cuanto a ninguneante, tampoco tengo una definición. Encuentro

http://es.wikipedia.org/wiki/Ningunear

Ningunear tiene dos significados, según el diccionario de la Academia Española: en primer lugar, significa no hacer caso de alguien, no tomarlo en consideración y, en segundo, menospreciar a alguien.

Acá no acepto el adjetivo. El intercambio en Twitter al que aludo llevaba ya como un año, por Twitter y por otros medios, tratando de entender la otra postura. En este siglo, sólo un puñado de temas en debate tuvieron de mi parte mayor "tomar en consideración" de mi parte. El tiempo no me sobra, y había dedicado mucho esfuerzo de mi parte en entender al otro. ¿Cuándo entendemos a otra postura? Tengo un ejemplo presente: supongamos que el experto en esa postura tiene que dar una presentación ante el público. No puede llegar a tiempo. Uno entiende la postura X si puede reemplazar al experto y exponerla como la expondría esa persona.

Pero tratar de entender no implica aceptar. No acepto fácilmente afirmaciones, especialmente las grandes, sin mayor argumento y sustento (recuerdo a Jorge, compañero de curso de filosofía, que me halagó mucho más de lo merecido, diciendo "vos, si lo encontrás a Aristóteles, le discutís todo y lo pondrías en aprieto" ;-)). Lo que se me había mostrado hasta ahí no era suficiente para aceptar (ni siquiera como conclusión probable, o plausible) las afirmaciones finales de la otra postura. Como me enseñó Martin Gardner, a grandes afirmaciones, grandes pruebas. Desde hace algunas décadas que adopto una postura escéptica. El escéptico no ningunea. El escéptico no niega. El escéptico duda y ante una gran afirmación PONE EL PESO DE LA PRUEBA en la otra parte. Debo tener varios ejemplos en este blog. Veamos alguno. Puedo recordar Contra la experiencia mística, sobre por qué veo que Ken Wilber afirma más de lo que tiene derecho a afirmar con lo que muestra. Debería desarrollar mi postura, se los debo. Agregado: en muchas presentaciones de sus libros, Wilber parece ser "la última palabra" sobre la conciencia. De casualidad encuentro hoy: The Dis-Integration of Ken Wilber. Ver apenas un ejemplo, la crítica a Wilberian Evolution, que me ahorra escribir varios posts ;-)

Pero de poco vale enviar adjetivos a alguien. Pienso que lo mejor que se puede hacer es: exponer lo más claramente una postura (ver Clarito como huevo de tero), hacer todo el esfuerzo para que se entienda (si alguien señala que algo no está claro, no obtuso o ninguneante per se), y hacer todo el esfuerzo para entender otras posturas.

Abandoné el intercambio hace meses. En este siglo, habrá habido cuatro o cinco episodios en los que dejé un intercambio (en cursos presenciales, en listas de correo, etc..): uno, porque ví que no podía hacerme entender así que estoy practicando por acá, otro porque ví que podía molestar, y otros por causas parecidas. El que presento hoy fue abandonado por mí porque pensé que seguirlo era como jugar al ajedrez con alguien que en cualquier momento patea el tablero. Podría ser interesante, pero me temo que mi tiempo se ve afectado por el efecto Coto (aún no han visto la luz! ;-). Sigo investigando el tema, pero ya más en solitario, yo y mi tía Carlota! ;-)

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com
http://twitter.com/ajlopez

Por ajlopez, en: Filosofía