Angel "Java" Lopez en Blog

6 de Noviembre, 2011


Publicado el 6 de Noviembre, 2011, 0:32

T.E.Lawrence es más conocido como Lawrence de Arabia. Una personalidad compleja, que ha llegado a la popularidad gracias a su participación en la primera guerra mundial (y su colaboración con un corresponsal de guerra, Lowell Thomas, que hizo conocido a Lawrence: al público le gustó que éste apareciera en las fotoso con atuendos árabes). Luego, se hizo más popular con la película filmada en 1962, sobre parte de su vida (una versión edulcorada de esos tiempos de lucha). Pero Lawrence fue más que un personaje de la lucha de los árabes contra los turcos. Tuvo una vida rica en episodios, se entregó al estudio de sus temas preferidos, múltiples viajes y esa actitud suya de siempre intimar con la gente local, desde Francia hasta Arabia (algo no común en un inglés de aquellos tiempos, que veían a todo extranjero como algo a mantener a distancia).

He vuelto a leer su biografía autorizada de Jeremy Wilson. En su adolescencia, Lawrence vivía en una casita separada de la principal, donde vivían su padre, madre y hermanos. En uno de sus viajes, al volver pasando por Nápoles, compró allí una cabeza de Hipnos, una obra moderna, duplicado de otro famoso Hipnos de la sala de bronce del Museo Británico (copia romana de otra obra griega del siglo IV a.C.). Era su pieza más preciada, y la colocó en su casita. Encuentro este fragmento de Lawrence (Wilson no cita la fuente):

Comprendes, creo, el gozo de entrar en un país extraño a través de un libro; en casa, cuando he cerrado la puerta y la ciudad duerme, y sé que nada, ni siquiera el alba puede turbarme, solamente el lento desmoronamiento de las ascuas en el fuego: se ponen muy rojas y proyectan destellos espléndidos en el Hipnos y los objetos de latón. Y es delicioso también, cuando has estado vagando durante horas por el bosque con Perceval o Sagramors le desirous abrir la puerta y mirar desde el Cherwell el sol que brilla entre las brumas del valle. ¿Por qué no le gustarán a uno las si hay otras personas cerca? ¿Por qué no puede uno dar vida a sus libros más que de noche, tras horas de tensión? Si consigues el libro adecuado en el momento preciso, saboreas gozos, no sólo corporales, físicos, sino también espirituales, que superan y van más allá y están por encima del miserable yo, como si atravesarn un gran espacio, siguiendo la luz del pensamiento de otro hombre. Y jamás vuelves a ser el mismo, nunca. Has olvidado un poquito, o más bien lo has eliminado con un poco de la inspiración de lo que es inmortal en alguien que te ha precedido.

Hermoso texto, que nos da una idea del escritor que había en Lawrence. Tengo pendiente de leer sus Seven Pillars of Wisdom.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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