Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 12 de Agosto, 2012, 7:05

Hace ya casi treinta años que leo a Stephen Jay Gould, paleontólogo, especialista en evolución biológica y muy conocido escritor de ciencia. Los primeros artículos que leí de él fueron los de su libro recopilación "El pulgar del panda". Y me fascinaron: temas bien expuestos, desplegando tanto hechos como el argumento que Gould quería mostrar. En mi biblioteca hoy tengo varios libros de este autor, y trato de no sumergirme mucho en ellos, porque son absorventes: un delicia, tanto por su estilo de escritura, como por lo que da para pensar. He escrito sobre algunas posturas suyas, en este blog (enlaces al final de este post), pero no mucho, justamente por eso: leerlo es un viaje de ida, tan fascinantes e interesantes temas tratados por un maestro de su profesión y de la divulgación científica.

Pero ayer, caí en la tentación, y una de mis lecturas de la tarde fue su excelente libro "La vida maravillosa" (Wonderful life), que debió ser uno de sus libros preferidos. Gould se toma el tiempo de escribir y mostrarnos la historia de Burguess Shale, un sitio de Canadá donde se encontraron fósiles de animales blandos (cosa al parecer rara) de hace 550 millones de años. ¿Cuál es la importancia de ese lugar? Necesitaría toda la habilidad de Gould para transmitirles el tema, pero un resumen es: al analizarse a principios del siglo XX los fósiles descubiertos (en gran parte fragmentos, y muchos aplastados) se los interpretó como partes de animales primitivos pero que pertenecían a las ramas actuales o posteriores conocidas y desaparecidas. Luego de décadas, se volvió a interpretar esos fósiles, pero ahora con formas que pertenecen a ramas que nunca sobrevivieron luego de aquella época, conocida como la "explosión cámbrica" por su exhuberancia en formas de vida nuevas. Entonces, Gould muestra que la primera interpretación se vió influida por la idea que tenían los paleontólogos sobre una evolución "progresiva": no se consideraba que pudiera haber tanta diversidad en un lugar y que no se pudiera "alinear" con las ramas animales que vinieron después. El tema de los fósiles de Burgess Shale es todavía tema de debate, lo que siempre es bueno en ciencia. Pero la historia que muestra Gould nos enseña cómo los modelos que proponemos (en este caso, dado unos fósiles, partes separadas dar el modelo del animal original) se ven influídos por nuestro contexto. Otro punto de Gould (uno de sus preferidos): mostrar que la aparición del hombre no se debe tomar como "el punto culminante" de la evolución, y que hubo tantos hechos fortuitos en la historia natural que bien podría no haber aparecido.

Pero no le hago justicia al libro. Vayan y leánlo: cualquier resumen mío es incompleto y posiblemente erróneo. Gould es más sutil y detallado. De hecho, éste debe ser uno de sus libros populares más "densos": el detalle que despliega en su explicación para que toda su postura quede expuesta y entendible, es notable. Es por esos que es prácticamente imposible resumir ESTE libro de Gould. Es como tratar de resumir una fuga de Bach: cada parte tiene su relación con el resto, y cualquier quita arruina el resultado total.

Lo mío es un apostolado, así que les dejo un fragmento corto del prefacio:

... veinte años de meticulosa descripción anatómica por parte de tres paleontólogos de Inglaterra e Irlanda, que iniciaron su trabajo sin atisbo alguno de su potencial fundamental, no sólo dieron la vuelta a la interpretación de Walcott [en su trabajo de 1909] de estos fósiles particulares, sino que también han confrontado nuestra visión tradicional acerca del profreso y la predecibilidad en la historia de la vida con el desafío de la contingencia, propio del historiador: el "espectáculo" de la evolución sería una serie de acontecimientos, asombrosamente improbable, suficientemente perceptible cuando es observado en retrospectiva, y sujeto a explicación rigurosa, pero absolutamente impredecible y relativamente irrepetible. Hagamos retroceder la cinta magnetofónica de la vida hasta los primeros días de Burguess Shale; hagámosla sonar de nuevo desde un punto de partida idéntico, y tendremos una posibilidad tan reducida que es casi inexistente de que algo parecido a la inteligencia humana adorne la melodía que se escuchará.

Llego ahora al motivo de este post: compartir este fragmento, donde Gould nos explica cómo escribe este tipo de libros:

He mantenido a rajatabla una regla personal en todos mis escritos que podrían denominarse "populares". (La palabra es admirable en su sentido literal pero se ha devaluado hasta significar simplificado o adulterado para una fácil comprensión que no requiere esfuerzo a cambio.) Creo -al igual que creía Galileo cuando escribió sus dos obras cumbres como diálogos en italiano y no como tratadas didácticos en latín, como creía Thomas Henry Huxley cuando compuso su prosa maestra libre de jerga, como creía Darwin cuando publicó todos sus libros para audiencias amplias- que todavía podemos tener un género de libros científicos adecuados y accesibles a la vez para el profesional y para el profano. Los conceptos de la ciencia, en toda su riquiza y ambigüedad, pueden presentarse sin ningún compromiso, sin ninguna simplificación que suponga distorsión, en lenguaje accesible a cualquier persona inteligente. Las palabras, desde luego, deben ser variadas, aunque sólo sea para eliminar una jerga y una fraseología que confundiría a cualquiera que fuera ajeno al sacerdocio, pero la profundidad conceptual no debe variar en absoluto entre la publicación profesional y la exposición general. Espero que este libro pueda leerse con provecho tanto en seminarios para estudiantes postgraduados como -si la película es mala y usted olvidó sus píldoras para dormir- en la clase especial de negocios del vuelo a Tokio.

Ese es el estilo Gould. Con ese estilo escribió 300 artículos consecutivos de la revista especializada Natural History, desde 1974 a 2001.

Si quieren leer un libro de él, por primera vez, tal vez les recomendaría alguno de recopilación de artículos, como el que fue mi primero, "El pulgar del panda". Y luego, libros "largos", como "La flecha del tiempo", "La falsa medida del hombre", y éste "La vida maravillosa".

Post comentando a Stephen Jay Gould

Stephen Jay Gould y la tercera cultura
Ciencia y Religión (2) Stephen Jay Gould
Ciencia y Religión (4) La separación de magisterios de Stephen Jay Gould

Sitio no oficial: http://www.stephenjaygould.org/

Temas relacionados con la divulgación de ciencia:

Divulgación de la Física: un comentario
Divulgación de la Ciencia, por Ernesto Sábato

Un comentario sobre Gould:

http://www.nytimes.com/2002/05/21/us/stephen-jay-gould-60-is-dead-enlivened-evolutionary-theory.html

Famed for both brilliance and arrogance, Dr. Gould was the object of admiration and jealousy, both revered and reviled by colleagues.

Outside of academia, Dr. Gould was almost universally adored by those familiar with his work. In his column in Natural History magazine, he wrote in a voice that combined a learned Harvard professor and a baseball-loving everyman.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia