Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 19 de Agosto, 2012, 12:01

Un año antes de su muerte, Einstein envía una carta a Eric B. Gutkind, fechada el 3 de Enero de 1954. Gutkind le había enviado su libro "Choose Life: The Biblical Call to Revolt" a Einstein. En la carta, Einstein le comenta:

... He leído en detalle su libro en los últimos días, y quiero agradecerle por habérmelo enviado. Lo que especialmente me impresionó es ésto. Con respecto a la actitud factual ante la vida y a la comunidad humana tenemos mucho en común...

... La palabra "Dios" es para mí nada más que una expresión y un producto de la debilidad humana, siendo la Biblia una colección de honorables pero primitivas leyendas que son simplemente infantiles. Ninguna interpretación, no importa lo sutil que fuera, me hará cambiar en esto. Esas sutiles interpretaciones son ampliamente variables según su naturaleza y tienen poco o nada que ver con el texto original. Para mí la religión judía y otras religiones son la encarnación de las más infantiles supersticiones. Y el pueblo judío al que pertenezco y con el cual tengo una profunda afinidad, no tiene ninguna cualidad que los diferencie de otros pueblos y gentes. Según mi experiencia, no son mejores que otros grupos humanos, aunque están protegidos del mayor de los cánceres al carecer de poder. De ninguna manera puedo ver algo "elegido" para ellos.

En general encuentro doloroso que Ud. clame por una posición privilegiada y trate de defenderla con dos paredes de orgullo, una como hombre y otra como judío. Como hombre defiende una dispensación de la causalidad, en otros ámbitos aceptada, como judío defiende el privilegio del monoteísmo. Pero una causalidad limitada no es más causalidad, como nuestro Spinoza reconoció con incisión, probablemente fue el primero que lo hizo. Y las interpretaciones animistas de las religiones de la naturaleza son en principio no anuladas por monopolización. Con tales paredes uno solo puede conseguir un cierto auto-engaño, pero nuestros esfuerzos morales no son promovidos por ellas. Al contrario.

Ahora que he abiertamente declarado nuestras diferencias en convicciones intelectuales está claro para mí que seguimos concordando en cosas esenciales, por ejemplo, en nuestras evaluaciones de conducta humana. Lo que nos separa son solamente 'racionalizaciones' intelectuales, en el lenguaje de Freud. Entonces pienso que nos podríamos entender uno al otro bastante bien si hablamos de cosas concretas.

Encuentro el texto en inglés citado en el post de la fundación Richard Dawkins. Habrá que revisar la autenticidad de la carta, que se dice ahí que se puso en subasta hace unos años. Pero lo principal a rescatar es el pensamiento de Einstein sobre la palabra "Dios" como algo muy humano, así como las religiones. O por lo menos, notar que no siempre se puede leer a Einstein cuando menciona a "God" como si fuera un místico religioso, o aún sólo un místico. Como pone ese post:

Religious apologists cannot entirely be blamed for claiming Albert Einstein as one of their own. He was fond of quoting "God" as a poetic metaphor, in rather irresponsible fashion although, to be fair in turn to Einstein, he couldn't have anticipated the extent of today's dishonest quote-mining.

Muchas veces, al citar a alguien, uno trata de "traer agua para su molino". No quisiera yo también caer en eso, pero me interesó compartir y traducir estos fragmentos en este blog.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía