Publicado el 8 de Septiembre, 2012, 16:00
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Escribí sobre Berkeley en: La filosofía según Berkeley Su obra más conocida es A Treatise Concerning the Principles of Human Knowledge (Tratado sobre los Principios del Conocimiento Humano), que en estos días vuelvo a encontrar y leer. Quiero comenzar a comentar en esta serie de post. Es un filósofo que quiero leer en detalle, por ser uno de los más reconocidos e insistentes opositores del materialismo (tomado en el sentido de una ontología que sostiene que lo existente es la materia; no tomar "materialismo" en el sentido "social moderno" que refiere a "lo que nos importa es lo material", para nada es ése el sentido que se declara en filosofía). Hoy leo su prefacio al libro mencionado:
No hay que olvidar que Berkeley escribe este libro siendo un cristiano protestante convencido. Muchas de sus críticas a otras posturas nacen de ver en ellas un ataque a la religión, o por lo menos, un sustento al escepticismo dirigido a las ideas religiosas. Recuerdo ahora su obra, El Analista, donde critica a Newton y su escuela. Ahí se asombra de que algunas personas aceptan más fácilmente a los "infinitésimos" que a las ideas religiosas. Ese es el tono que tienen sus obras: un Berkeley que se alza contra los que no aceptan su religión. Igualmente, esto no quita que tengamos que pararnos ante él examinando, ponderando, aceptando y rechazando SUS ARGUMENTOS, no sus motivaciones.
Durante años, su obra fue ignorada, y cuando no lo fue, la recepción no fue buena. Se lo llegó a ridiculizar bastante en vida. Le costó años a Berkeley conseguir reconocimiento por esta primera obra (seguida por otras que tratan de aclarar algunos puntos que quedaron oscuros). Podría pensar que Berkeley podría haber pasado sin ser muy conocido en la historia de la filosofía si no fuera por la influencia tardía que consiguió, ya entrado en años (este libro que estoy leyendo lo escribió y publicó teniendo poco más de veinte años).
Bueno, acepto que hay que leerlo con cuidado. Pero han pasado los siglos, y Berkeley sigue sin convencer (a muchos). Recuerdo a Borges, que en su Tlön, Uqbar, Orbis Tertius menciona de paso a Hume declarando "que los argumentos de Berkeley no admitían la menor réplica y no causaban la menor convicción." (desconozco si Hume escribió esa frase, o fue una adaptación/invención de Borges). Esa debe haber sido la primer lectura que me mencionó a Berkeley, y luego, con las décadas, me lo he reencontrado varias veces. Quiero en esta serie de post, ir pasando en limpio qué parte no me convence, y que me parece más débil en su exposición. Con respecto a la relación de Borges con Berkeley, ver también La cercanía de Borges y Berkeley, Borges and his Parallel Universes, Jorge Luis Borges, Berkeley, Hume and Other Influences, Jorge Luis Borges Interview, Borges, the Apologist for Idealism.
Buena recomendación del obispo Berkeley. Hay que comprender bien una posición, para poder apreciarla, para recharzarla o adoptarla, en parte o en todo. Lo bueno que tiene Berkeley es que se esfuerza en ser claro, y en general lo logra. Solamente me parece que en algún momento se extralimitia, y afirma más de lo que puede, impulsado tal vez por su celo de justificar a un dios, como un Descartes irlandés. Nos leemos! Angel "Java" Lopez |
