Angel "Java" Lopez en Blog

4 de Octubre, 2012


Publicado el 4 de Octubre, 2012, 10:36

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Berkeley, en las secciones 1, 2, 3 de su Introducción, luego del prefacio, presenta a la Filosofía, ver:

La filosofía según Berkeley

Al final de la sección 3, afirma:

Hemos de creer que Dios no trata a los hombres con tan poca bondad para infundir en ellos vehementes deseos de una verdad que coloca fuera de su alcance. Esto no sería conforme a los habituales procedimientos de la Providencia, siempre indulgente y benévola; pues cualesquiera sean las apetencias de que haya dotado a las criaturas, les proporciona los medios necesarios y suficientes para satisfacerlas, con tal de que hagan recto uso de facultades naturales.

Por lo cual me inclino a creer que todos o la mayor parte de los tropiezos que hasta ahora han detenido a los filósofos y han obstruido el camino del conocimiento, son debidos por entero a nosotros mismos. Primero hemos levantado el polvo, y luego nos lamentamos de que no se ve.

En un texto actual, el autor no apelaría a un dios y la providencia. Pero traducido a términos modernos, Berkeley expresa su optimismo: podemos alcanzar una "verdad", si hemos tenido problemas, los hemos provocado nosotros mismos. Comienza la sección 4, declarando:

4.  Mi propósito, por lo tanto, será tratar de descubrir las raíces y el origen de tantas dudas o incertidumbres, absurdos y contradicciones como vemos en el campo de la filosofía y en sus diversos sistemas, tan inconsistentes todos que los hombres más sabios han llegado a decir que es irremediable nuestra ignorancia, juzgando que ésta procede de la limitación y torpeza de nuestras facultades.

Y acá viene el gran punto perseguido por Berkeley:

Y, ciertamente, bien vale la pena que nos esforcemos en investigar con la más esmerada atención los primeros principios del conocimiento humano, que los examinemos y analicemos bajo todos sus aspectos, entre otras razones por haber cierto fundamento para pensar que las dificultades y obstáculos que halla la mente en su búsqueda de la verdad no provienen de oscuridad o complejidad en las cosas mismas que investiga, ni de la natural debilidad y limitación de las facultades cognoscitivas, sino más bien de haber tomado como seguros puntos de partida ciertos principios falsos que debieran haberse desterrado.

Veremos qué son esos "principios del conocimiento humano" para Berkeley. Espero poder comentar en qué coincido y en qué no. La postura de Berkeley es curiosa, y hoy no parece haber "seguidores" de este filósofo. Pero hay un resurgimiento parcial en muchas corrientes filosóficas, y cada tanto detecto algún "berkelismo". Durante mucho tiempo, digamos desde Sócrates, la filosofía se ocupó de la búsqueda de la verdad, pero sin ocuparse de nuestra capacidad humana para ese trabajo. No se le escapa a Berkeley que no es el primero en detenerse en el conocimiento humano:

5.  Tarea es ésta en verdad difícil y desalentadora, si se tiene en cuenta que, antes que yo, muchísimos hombres de extraordinario talento han tenido el mismo propósito y sin resultado alguno. Me da, sin embargo, cierta esperanza el pensar que una visión de largo alcance no es siempre la más clara; mientras que los ojos forzados a mirar siempre de cerca pueden quizá mediante un examen minucioso descubrir detalles que hayan escapado a la observación de una vista mejor.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía