Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 3 de Febrero, 2013, 11:50

Hace un tiempo comenté sobre Platón:

Platon trato de poner en practica sus ideas politicas en Siracusa, pero no tuvo éxito, fracasando dos veces.

Entonces, en sus últimos años, en Las Leyes, abandonó la idea de rey filósofo, y confío a lo legal lo que ya no podía esperar de los individuos.

Su idea en "La República" fue reemplazada en "Las Leyes". En el video comentado en ese post, Savater decía:

"...[en Las Leyes] Ofrece un nuevo modelo de estado, pautado por leyes, a diferencia de La República, donde los filosofos gobiernan, y se nombra poco a las leyes... En su último diálogo deposita la esperanza en el adecuado ordenamiento político... "

Ayer encuentro en "Utopía" de Tomás Moro algo levemente relacionado:

... no hay duda de que Platón ya previó que los reyes, a menos de entregarse al estudio de la filosofía, jamás querrán escuchar los consejos de los filósofos, porque sus corazones están pervertidos desde su más tierna edad por las ideas falsas y malas. Platón vio que esto era verdad en el ejemplo del rey Dionisio. Si yo propusiera a algún rey que se diesen leyes sabias, si intentase arrancar de su alma las perniciosas causas originales de vicio e iniquidad, ¿no creéis que sería arrojado de su corte o se reiría de mí? Suponed que me hallase con el rey de Francia y estuviera sentado en su Consejo tratando de negocios secretos. El monarca y sus más talentudos consejeros y ministros están allí presentes. Se buscan los medios de conservar Milán, de impedir que se separe Nápoles, de conquistar Venecia, de someter a toda Italia; luego de unir a la corona toda la Borgoña, Flandes y Brabante, sin contar otros reinos y tierras que hace largo tiempo se tiene el propósito de invadir...

El rey recibe consejos de invasiones, de posibles aliados temporales, de movimientos bélicos.

... Y ahora digo yo: ante tan graves e importantes negocios, ante tantos nobles y prudentes varones que solamente aconsejan al rey que hablen las armas, o sea la guerra, ¿qué sucedería si mi humilde persona se levantase y les aconsejase que cambiasen de rumbo? Yo les diría: dejad tranquila a Italia y quedaos en casa; el reino de Francia es tan grande que un solo hombre no puede gobernarlo bien, y el rey no necesita engrandecerlo más...

... Y si yo añadiese y demostrase que tales aventuras bélicas no solamente dejarían vacías las arcas del tesoro, sino que causarían muchas destrucciones y muertes y llevarían la confusión a otras naciones; si dijese que sería más conveniente para el rey contentarse con su reino de Francia, como hicieron sus antepasados antes de él, para enriquecerlo, para hacerlo florecer tanto como él pudiese, amando a sus súbditos para que éstos volviesen a amarle, viviendo con ellos, mandándolos con blandura, no apeteciendo conquistar más reinos, pues tiene bastante y aún le sobra con el que ya posee ¿creéis que sería escuchado, maese Moro?

- Me temo que no - respondí.

Hoy vivimos en otra época, donde en las naciones que conocía Moro y en las nuevas ya no hay reyes que gobiernan por sí solos. Pero igual es pertinente justificar la toma de decisiones. Los gobiernos, o las partes de los gobiernos que toman esas decisiones, deben tomarlas por las razones correctas, o por lo menos, por las que consideran públicamente como razones correctas. Es importante la transparencia de ese proceso en una democracia.

Todo esto lo relaciono, antes de olvidarme, con una cita de John Stuart Mill que encontré en una nota sobre la muerte de James Buchanan (encontrada gracias a un tweet de @carlospirovano):

el primer principio del gobierno constitucional parte del supuesto de que quien ejerza el poder político abusará de él para promover sus intereses particulares, no porque eso sea siempre así, sino porque esa es la tendencia natural de las cosas, de la cual nos protegen las instituciones libres

Son varios temas a discutir. Disculpen que salte de Platón a Moro y luego a Mill. Pero en resumen, no se puede esperar un "gobierno bueno" como algo asumido, sino que la sociedad debe estar en vigilancia y activa. Tal vez no se pueda lograr aún la participación activa de TODA la sociedad, pero hay que promoverla. Ya no somos súbditos de la voluntad de un monarca, que nos envíe a una nueva guerra cuando él lo apetezca.

Habrá que ver que instituciones libres usamos para eso. Pero necesitamos esa actividad, para que no haya reyes que tomen decisiones en una sala de palacio, aunque sea por las más "buenas razones" que tengan. Aún cuando los "intereses particulares" que menciona Mill sean los mejores intereses.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Filosofía