Angel "Java" Lopez en Blog

Publicado el 4 de Agosto, 2016, 7:36

Hace un tiempo escribí:

El gran misterio, por Einstein e Infeld
El problema del movimiento, por Einstein e Infeld

Veamos hoy cómo Galileo, al estudiar el movimiento, encuentra la solución al problema: que es lo que cambia cuando hay fuerzas.

En una buena novela de aventuras la clave más evidente conduce a menudo a suposiciones erróneas. En nuestro intento de entender las leyes de la naturaleza encontramos, también, que la explicación intuitiva más evidente es, a menudo, equivocada.

El pensamiento humano crea una imagen del universo, eternamente cambiante. La contribución de Galileo consiste en haber destruido el punto de vista intuitivo, que reemplazó con uno nuevo. En eso consiste la significación fundamental del descubrimiento de Galileo.

Aquí se nos presenta, inmediatamente, un nuevo problema: ¿qué cosa, en el movimiento de un cuerpo, indicará la acción de fuerzas exteriores, si la velocidad no la revela? La respuesta a esta interrogación la encontró Galileo. Pero se debe a Newton su formulación precisa, que constituye una guía más en nuestra investigación.

Simplificando el experimento, Galileo puede ir descubriendo el enigma:

Para descubrir dicha respuesta debemos analizar ahora más profundamente el caso del carrito en movimiento sobre una calle perfectamente lisa. En nuestro experimento ideal, la uniformidad del movimiento se debía a la ausencia de toda fuerza externa. Imaginemos que nuestro móvil reciba una impulsión en el sentido de su desplazamiento. ¿Qué sucederá entonces? Resulta obvio que su velocidad aumentará. En cambio, un empuje en sentido opuesto haría disminuir su velocidad. En el primer caso el carruaje aceleró y en el segundo aminoró su velocidad; de esto surge en el acto la conclusión siguiente: la acción de una fuerza exterior se traduce en un cambio de velocidad. Luego, no es la velocidad misma sino su variación lo que resulta como consecuencia de la acción de empujar o arrastrar. Galileo lo vio claramente y escribió en su obra Dos ciencias nuevas:

"... Toda velocidad, una vez impartida a un cuerpo, se conservará sin alteración mientras no existan causas externas de aceleración o retardo, condición que se cumple claramente sobre planos horizontales; pues el movimiento de un cuerpo que cae por una pendiente se acelera, mientras que el movimiento hacia arriba se retarda; de esto te infiere que el movimiento sobre un plano horizontal sea perpetuo; pues, si la velocidad es uniforme, no puede disminuirse o mermarte, y menos aun destruirse"

Siguiendo la clave correcta, logramos un entendimiento más profundo del problema del movimiento.

Lo mismo hará Einstein, siglos más tarde de Galileo, usando una clave correcta para descubrir la gran simetría que existe en todos estos temas. Clave (la equivalencia de la masa inercial y la masa gravitatoria) que había pasado desapercibida.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
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Por ajlopez, en: Ciencia