Angel "Java" Lopez en Blog

Filosofía


Publicado el 8 de Agosto, 2008, 11:19

Algunos conocen mis discusiones, saben de mi interés por el lenguaje (el lenguaje común) humano. Como ejemplo, puedo leer al bueno de Jorge Jaurena, muy generoso conmigo en:

Angel López: Un intelecto de horizontes múltiples

Pienso que el lenguaje cumple funciones de comunicación, y, algo importantísimo (difícil de obtener en inteligencia artificial aún), de autoreflexión sobre algunas actividades mentales. Pero también afirmo que el lenguaje es apenas uno de los resultados de varias operaciones mentales. Tengo que "postear" sobre la evolución del lenguaje, pero todo indica (especulativamente) que el lenguaje humano es un "recién llegado" al género "homo". Un leve evidencia de lo accesorio del lenguaje para otras operaciones mentales es lo que comenté en:

Niños y lenguaje

Si bien el lenguaje es importante en la formación de nuestro pensamiento, podemos siempre estar "aware" de esa influencia, en cuanto adoptamos un camino hacia el saber crítico. Como tantas veces escribo, no es posible deshacerse de la serpiente humana, pero es posible hacer el esfuerzo, y estar "aware" de las influencias de nuestras operaciones mentales en la formación de nuestras representaciones de la realidad. Hoy leo un fragmento del beato Bunge, respecto al lenguaje (no conocía su posición frente al tema), con respecto a "Lenguaje como pintura del mundo":

El joven Wittgenstein sostuvo que el lenguaje representaba el mundo.

Es claro para mí que no, más aún con la experiencia indirecta que nos da la inteligencia artificial, donde las representaciones aparecen antes que el lenguaje, y en la introspección misma que ejercito. Pero habrá que ver qué quería decir Wittgenstein.

O, para decirlo como Russell, todo "átomo" de significado se corresponde con un hecho simple ("atómico") del mundo real. Una concepción relacionado es la de los lingüistas Sapir y Whorf, quienes afirmaron que todo lenguaje común constriñe el pensamiento y, además, está comprometido con alguna concepción del mundo. (El corolario es claro: estudia el lenguaje y conocerás el mundo - o al menos el modo en que el hablante concibe el mundo y su conducta.)

O peor: cambia tu lenguaje para cambiar tu conducta, como apela tanta variante de la Programación Neurolingüística, o algún Coaching Ontológico (hasta mencionan a Wittgensttein y todo).

Estas concepciones son versiones del realismo ingenuo (o teoría de la reflexión del conocimiento). Ignoran el hecho de que todas las expresiones lingüísticas, incluyendo las descripciones de cuestiones de hechos, son simbólicas y que, por lo tanto, están sembradas de convenciones. También pasan por alto el hecho de que el lenguaje común es insuficiente para describir la mayoría de los hechos que estudian los científicos y los tecnólogos.

Un pequeña digresión: yo puedo jugar al ajedrez o al go, sin apelar al lenguaje. Hay otras operaciones mentales que influyen en cómo pensamos y actuamos. Podría llamarla una rama de la imaginación, que como señala Ortega y Gasset, es la gran actividad que distingue al humano. Yo diría que es la formación y manipulación de modelos.

A pesar de estas objeciones obvias, durante un tiempo la visión del lenguaje como pintura del mundo ganó popularidad entre los antropólogos. En particular, algunos de ellos informaron que determinadas lenguas modernas amerindias carecían de palabras para designar el tiempo y no poseían formas verbales pasadas. Estos antropólogos concluyeron que esos pueblos ignoran el cambio. Con el tiempo se ha demostrado que, aun cuando el vocabulario de esos lenguajes nativos carezca de una palabra para designar el tiempo, sus hablantes no tienen ninguna dificultad para trasmitir informacion sobre el devenir. (Por otro lado, Buda y los filósofos eleáticos, que negaron la realidad del cambio, hablaban idiomas que contenían palabras para designar el tiempo y los cambios).

Bueno, acá veo que Bunge apela a su "dureza". Los eleáticos negaban la realidad del cambio, pero aceptaban hablar de la apariencia, y de ahí el uso de esas palabras.

Aparentemente, sólos los filósofos citan todavía las hipótesis de Sapir-Whorf y de Wittgenstein.

Una introducción a lo que dicen Sapir y Whorf (no, no es el klingon de Star Trek.... :-), lo pueden leer en:

Sapir–Whorf hypothesis

Justamente en ese artículo, se menciona una especie de ironía a esa hipótesis, citando al conocido "newspeak" de George Orwell. Al parecer, informar que la inflación de un país es mínima, HACE que sea mínima.... :-)

El texto del beato Bunge lo encuentro en su "Diccionario de Filosofía", editorial Siglo Veintiuno, como parte de la entrada "lenguaje".

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 7 de Agosto, 2008, 12:13

Hoy quería compartir con Uds. un enlace, al que visito de vez en cuando, porque es un sitio adictivo. Es

http://philsci-archive.pitt.edu

Un archivo en línea de artículos sobre filosofía de la ciencia, de varios años recientes (escasean artículos más antiguos). Son artículos técnicos, no siempre fáciles de encarar. Cubren varios temas como:

Causación, realismo/antirrealismo, reduccionismo/holismo, explicación, evolución, biología, neurociencia, inteligencia artificial, cosmología, sociología, ciencia y religión, positivismo/empirismo, ciencia vs seudociencia, filósofos de la ciencia, y más.... Vean de explorar por tema:

http://philsci-archive.pitt.edu/view/subjects/

Hay también papers agrupados por volúmenes publicados:

http://philsci-archive.pitt.edu/view/confandvol/

y por año:

http://philsci-archive.pitt.edu/view/year/

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/


Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 6 de Agosto, 2008, 12:21

Hoy leo, sobre las ciencias:

Una disciplina se constituye como ciencia -o, para usar una famosa expresion de Kant, "penetra en el seguro camino de la ciencia"- cuando se establece correctamente su sistema de "conceptos fundamentales", que acotan o delimitan su campo propio, su objeto de estudio, o, con otras palabras, cuando sobre los que cultivan la ciencia del caso están de acuerdo sobre aquel sistema de conceptos. A partir de ese momento reina perfecta unanimidad sobre las verdades científicas, sobre los contenidos de la ciencia de que se trate. Por tanto, otra característica del conocimiento científico parecería ser el acuerdo o unanimidad entre sus cultivadores, cosa que no parece ocurrir con la filosofía.

Yo discutiría que hay "unanimidad sobre las verdades científicas". En todo caso, habrá un acuerdo sobre el objeto de cada ciencia. Pero más que "verdad científica", veo teorías e hipótesis, con mayor o menor grado de confirmación, corrobaración. Desde que los griegos como Pitágoras y Platón se enamoraron de la verdad matemática, se busca que el conocimiento humano y ahora el científico, goce de una "verdad" cierta. Pero no es el camino de la ciencia el que afirma "verdades científicas". Hay conocimiento científico, que habrá que ver cuánto se acerca al conocimiento de la realidad.

En una ciencia, pueden convivir varias corrientes, no hay tampoco unanimidad en teorías e hipótesis. Eso es parte de la dinámica de la actividad científica. Sigamos:

Lo que se acaba de decir resulta perfectamente claro en el caso de las matemáticas, la física, la biología, etc. Pero en lo que toca a disciplinas como la sociologoía, la economía o la psicología, en cambio, si es que efectivamente la unanimidad es criterio de cientificidad, habría que decir, o que no son ciencias, o que lo son de manera relativamente imperfecta.

Viene un ejemplo interesante, sobre los resultados de la ciencia física:

En 1955 se reunió en Ginebra un grupo de físicos atómicos occidentales con otro de físicos soviéticos; se revelaron mutuamente una serie de datos que hasta esa ocasión cada grupo había mantenido en riguroso secreto, y se comprobó entonces que las constantes atómicas calculadas por cada grupo coincidían exactamente con las del otro: había perfecta unanimidad porque habiendo partido de los mismos supuestos, se habían alcanzado los mismos resultados.

Es una prueba de la objetividad de esos valores. Ahora bien, en la misma física hay distintas posturas, por ejemplo, ante la física cuántica. La posicion de Borh y Heisenberg, no es la única. Lo mismo pasa en cosmología, y podemos seguir con otras ramas. Por lo que veo, la unanimidad no es la característica de la ciencia, sino mas bien su actitud ante la exploración de la realidad: la búsqueda de conocimiento no sólo con razón, o con experiencia, sino con ambas.

Si, en cambio, la reunión hubiese tenido lugar entre sociólogos o economistas rusos y norteamericanos, lo más probable hubiera sido el desacuerdo, o un acuerdo mínimo. Cosa parecida podría decirse de una reunión de psicólogos pertenecientes a diferentes escuelas (reflexólogos, fenomenólogos, conductistas, psicoanálistas en cualquiera de sus numerosas variedades, etc.)

Acá estamos mezclando varias escuelas. Muchas difieren en los conceptos que consideran importantes. Pero debo hacer notar que la rama psicoanálitica no parece estar interesada en la corroboración de los modelos que plantean. Sólo se basan en la coherencia y el éxito. Para ver un caso donde esas dos cualidades no bastan, pueden leer:

El limón adelgaza

En resumen: esta situación significa, o que aquellas disciplinas no son todavía ciencias en el sentido pleno de la expresión, o que nunca podrán serlo. (Naturalemente, estas observaciones son válidas solamente en la medida en que se defina la ciencia por la unanimidad; pero si no se admite tal caracterización, la palabra "ciencia" tomaría otro sentido.

Es un texto de José Gaos, "¿Qué clase de ciencias son las políticas y sociales?", en Discurso de Filosofía, citado en los "Principios de Filosofía" de Carpio. El caso de los científicos rusos y norteamericanos parece haber sido citado de "La importancia de la ciencia" de C.F. von Weizacker.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 5 de Agosto, 2008, 12:34

Leo hoy a San Agustín, en sus "Confesiones", Libro XI, capítulo XIV, preguntándose por el tiempo:

Pero ¿qué cosa es el tiempo? ¿Quién podría fácil y brevemente explicarlo? ¿Quién es el que puede formar idea clara de lo que es el tiempo, de modo que se lo pueda explicar bien a otro? Y por otra parte, ¿qué cosa hay más común y más usada en nuestras conversaciones que el tiempo? Así entendemos bien lo que decimos, cuando hablamos del tiempo, y lo entendemos también cuando otros nos hablan de él.

Pues, ¿qué cosa es el tiempo? Si nadie me lo pregunta, yo lo sé para entederlo; pero si quiero explicarlo a quien me lo pregunte, no lo sé para explicarlo. Pero me atrevo a decir que sé con certidumbre que si "ninguna cosa" pasara, no hubiera tiempo pasado; que si ninguna sobreviniera de nuevo, no habría tiempo futuro, y si ninguna cosa existiera, no habría tiempo presente.

Pero aquellos dos tiempos que he nombrado, pasado y futuro, ¿de qué modo son o existen, si el pasado ya no es, y el futuro no existe todavía? Y en cuando al tiempo presente, es cierto que si siempre fuera presente y no se mudara ni se fuera a ser pasado, ya no sería tiempo, sino eternidad. Luego si el tiempo presente, para que se atiempo, es preciso que deje de ser presente y se convierta en pasado, ¿cómo decimos que el presente existe y tiene ser, supuesto que no ser estriba en que dejará de ser, pues no podemos decir con verdad que el presente es tiempo, sino en cuanto camina a dejar de ser?

Es parte de la filosofía detenerse en este tipo de preguntas. Igual, veo que el tiempo tiene varias fascetas: hay tiempo subjetivo, hay el tiempo de la ciencia física. El primero, es un tiempo que manejamos como organismos. Es el que entendemos directamente, como menciona Agustín. Luego, está el tema de la flecha del tiempo: este manejo siempre "hacia el futuro, dejando el pasado", que le asombra a Agustín. Siglos después, el tiempo volverá a ser problema para Kant.

Son las preguntas obvias y el asombro, lo que da lugar a la filosofía. Hoy yo no encararía esta pregunta en particular sin el auxilio de la ciencia. Al poco de tratarlo, quedarían planteados temas como la causalidad, el determinos, y hasta el libre albedrío: el estado presente ¿determina el estado futuro?

Más temas, para más posts.... :-)

Tengo las "Confesiones", pero el texto que uso hoy lo encuentro en un libro que vuelvo a leer luego de un cuarto de siglo: "Los principios de filosofía" de Carpio, que habrá sido el segundo o tercer libro de filosofía que cayó en mis manos.

Otros post comentando a Agustín:

Agustin de Hipona, buscando a su dios
La curiosidad según San Agustín
Un descubrimiento de San Agustín
San Agustín, el yo, el idealismo, segun Ortega y Gasset

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 4 de Agosto, 2008, 18:15

Hace un tiempo, comencé a comentar por aquí algunas cosmologías según Mario Bunge. Fue en:

Holismo según Bunge
Cosmologías en Bunge

Ahora, quisiera retomar el tema. Escribe Mario Bunge sobre el jerarquismo: la escalera cósmica.

El cosmos ha sido entendido frecuentemente como una sociedad estratificada: como una escalera que va de los seres superiores a los inferiores. Este modelo es una especie de perspectiva evolutiva inversa del mundo, ya que supone que la escalera es estática y que los seres superiores dominan a los inferiores, en lugar de haber evolucionado a partir de ellos.

Durante siglos, no vimos a la evolución biológica. Tampoco aceptamos el cambio (y de alguna forma, evolución) en los cielos. Lo que estaba, ya estaba dado. Pero fue fácil adoptar el criterio de jerarquía. Aparte de los dioses, nosotros estábamos casi en la cima.

Esta cosmología fue bastante popular en la Edad Media. Se la halla completa, por primera vez, en el fraude neoplatónico de Dionisio Seudoareopagita. Nueve siglos más tarde, reaparece en la Divina Commedia de Dante. La idea de una scala naturae fructificó en la biología del siglo XVIII, donde inspiró las más tempranas especulaciones evolutivas de Buffon y Bonnet (Lovejoy, 1953). Y fue luego transmutada en las ideas actuales acerca de la estructura de niveles del mundo, tan difundida entre los biólogos. Por lo tanto, no fue del todo un desperdicio.

El tema de los niveles es interesante. Escribiré más adelante, cómo Bunge adopta ese tema en su sistemismo. Parece hoy más claro, que hay niveles en la realidad, no solo en las apariencias. Y que cada nivel se apoya en el que lo precede. Aquí, yo defiendo la reducción, por lo menos, la reducción ontológica, que explica lo que es. Hay temas a discutir, como las propiedades emergentes en cada nivel, y la historia de su aparición.

El libro que cita el beato Bunge, es un clásico de Lovejoy, The Great Chain of Being: A Study of the History of an Idea.

Más sobre ese tema de "La gran cadena del ser" en:

http://en.wikipedia.org/wiki/Great_Chain_of_Being
http://www.earlham.edu/~peters/courses/re/chain.htm
http://en.wikipedia.org/wiki/Arthur_Oncken_Lovejoy

No tengo el libro de Lovejoy, acá algunos puntos que destacaron en un artículo:
http://www.js.emory.edu/BLUMENTHAL/Lovejoy.htm

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 2 de Agosto, 2008, 12:02

Amo a Stephen Jay Gould. Es delicioso leerlo, pensar sobre lo que escribió, y encontrar y apreciar lo que dicen los que no coinciden con él. Fue uno de los escritores de divulgación científica que a su vez ejerció la investigación científica. Siempre dispuesto a explicar, lo hacía de una forma muy particular, tal vez no la más directa, pero siempre interesante. Si no lo conocen como autor, les recomendaría cualquier libro de él. Primero lean sus libros de ensayos (ensayos que publicó, creo recordar, para Nature, por décadas). Luego alguno más largo, como "La falsa medida del hombre" o el maravilloso "La vida maravillosa".

Leo hoy lo que escribía SJG en la introducción del libro "La tercera cultura", compilado por John Brockman:

La tercera cultura es una idea muy poderosa. Entre los intelectuales de letras hay algo así como una conspiración para acaparar el panorama intelectual y editorial, cuando de hecho hay un grupo de escritores no novelistas, de formación científica en su mayoría, con multitud de ideas fascinantes sobre las que la gente desea leer. Y algunos de nosotros escribimos y nos expresamos bastante bien.

El Nobel británico Peter Medawar, un científico de educación humanista y clásica, decía que no era justo que un científico que conocía poco el arte y la música fuese considerado entre la gente de letras como un imbécil y un filisteo, mientras que ellos no se sentían en absoluto obligados a conocer la ciencia para considerarse cultos; toda persona culta tenía que poseer una cultura artística, musical y literaria, pero no necesariamente científica.

Esta actitud no sólo es injusta, sino que tampoco refleja la realidad. Puede que entre los doscientos ochenta millones de norteamericanos el porcentaje de personas que saben algo de ciencia no sea muy elevado, pero entre la gente que compra libros - que quizás no represente un porcentaje algo de la población norteamericana, pero sí que es un nutrido grupo en términos absolutos - el interés es muy grande.

Excelente el recuerdo de Peter Medawar, y su comentario sobre cómo consideran las personas "cultas" al arte y a la ciencia. Por mi país, Argentina, pasa lo mismo.

Otros comentarios de este libro de Editorial Tusquets:

Roger Schank y la tercera cultura
La tercera cultura

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 1 de Agosto, 2008, 15:22

Hace un tiempo, en mi post

En defensa de la jerga

el bueno de Marcelo, de http://cortitoyalpie.blogspot.com/ comentaba (fragmento, lean en el post el comentario completo):

Lo peor de la jerga no es su uso en la disciplina específica, sino su transplante a otra, en la que no tienen ningún sentido, o hasta se usan con un sentido diferente.

Quisiera escribir algo levemente relacionado con ese comentario. No conozco la obra de Larry Laudan, que al parecer ahora trabaja en la UNAM (Universidad Autónoma de México). En estos dias, encuentro este texto:

No he escrito este trabajo sólo para puntualizar unas cuantas cosas, sino que me dirijo, más generalmente, a aquellos de mis contemporáneos que, tomando con freuencia sus deseos por realidades, se han apropiado de algunas ideas de la filosofía de la ciencia y las han puesto al servicio de causas sociales y políticas a las que no se adaptan en absoluto. Feministas, propagandistas religiosos (incluidos los "científicos creacionistas"), gente procedente de la contracultura, neoconservadores y otros muchos sorprendentes compañeros de viaje han pretendido que la inconmensurabilidad y la subdeterminación de las teorías científicas llevaran el agua a su molino. La sustitución de la idea de que lo que cuenta son los datos y los hechos por la de que todo se reduce a intereses y puntos de vista subjetivos es, después de las campañas políticas norteamericanas, la manifestación más visible y más perciciosa de antiintelectualismo en nuestra época.

Larry Laudan, Science and Relativism, 1990, pág. X

No es un texto relacionado directamente con el mal uso de la jerga, pero creo interesante citarlo. Muchas ideas, ya sea de la filosofía de la ciencia, de la ciencia misma, o de otras disciplinas, a veces se toman ligeramente, se extrapolan, se mal interpretan, y se mal usan en otros contextos. Se toma una teoría, un concepto, y se lo estira y deforma para que encaje en lo que el supuesto pensador quiere decir o justificar.

Está citado en  en el excelentísimo libro "Imposturas intelectuales" de Sokal y Bricmont que ya usé como fuente para:

Euler contra el irrealismo

Esperaba tener ese libro para comenzar a comentar lo escrito por Marcelo. Se vienen más post sobre el tema, especialmente sobre el uso sin fundamento de la jerga de una disciplina en otra.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 29 de Julio, 2008, 11:46

Roger Schank es conocido en el ambiente de la informática, en especial en inteligencia artificial. Se ha ocupado del problema de la representación en la mente humana, tema que ha dado también a volumenes completos en filosofía. Leo en el libro "La tercera cultura", de Editorial Tusquets, con artículos editados por John Brockman, que mencioné en

La tercera cultura

su experiencia con los "intelectuales literatos" (escrito a mediados de los noventa):

Soy miembro del consejo editorial de la Encyclopedia Britannica, y hace uno o dos años estuvimos discutiendo quien se encargaría de la enciclopedia en el futuro y qué se iba a incluir en ella. El consejo, todo gentes de letras, decidió que, como el mundo se estaba computarizando, se daría entrada a gente que supiera de ordenadores. Y Clifton Fadiman dijo que suponía que tendriamos que resignarnos al hecho de que estarían a cargo de la Encyclopedia Britannica mentes poco cultivadas. Yo respondí: "¡Oye! ¿De dónde has sacado que mi educación es peor que la tuya?". Y él se salió por la tangente diciendo, "Oh, no me refería a ti. Tú eres un informático fenomenal y nada corriente".

El caso es que yo no soy un informático fenomenal y nada corriente en absoluto. Lo curioso de esta gente del mundillo literario es que por la razón que fuere pinsan que si uno no ha leído a los clásicos, entonces carece de instrucción, mientras que a ellos no tener ni idea de ciencia les da lo mismo. Yo esto no lo entiendo.

Vivimos en un mundo en el que es imposible ser un experto en todo. Hay demasiadas cosas por conocer. Así, el ideal de una cultura personal lo más amplia posible ya no es factible - todo el mundo tendrá algunas carencias -. Sea por lo que sea, hemos estipulado que la carecnia más fundamental - la única que no puede admitir la sociedad - es no haber leído a los clásicos. Mortimer Adler, el jefe de consejo editorial de la Britannica, piensa lo mismo. Hemos hablado largo y tendido sobre los libros "indispensables". El se ha hecho su propia lista: son libros muy interesantes, pero la pura verdad es que dejan fuera casi todo lo que hemos aprendido en las últimas centurias.

Más adelante, concluye:

Fuimos apartados de los círculos intelectuales por razones triviales. Quizá por eso los científicos se están convirtiendo en escritores populares: porque son gente de los más interesante pero no se les considera grandes intelectuales. Claro que, ahora mismo, puede que a los literatos tampoco; no estoy seguro de que en este país [EE.UU.] se admire mucho a los intelectuales.

Por acá, en mi pais, tampoco parece que se admire a los intelectuales. Y a los científicos raramente se los considera intelectuales, aun a los que se ocupan de escribir y divulgar la ciencia. Hay por aquí un resurgimiento de la literatura de divulgación científica, pero hoy, en mi pais, Argentina, "intelectual" es quien lee más literatura que quien se interesa por el mundo y por la ciencia.

Tengo que comentar sobre las posiciones de Schank sobre la conciencia y la mente humana.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 28 de Julio, 2008, 12:22

Tengo varios escritos de Mario Bunge, donde describe el realismo, sus variantes, y el realismo que él suscribe. Mi postura también es realista, aunque menos detallada que la del beato Bunge (recuerden, no es el bueno de Bunge, es el beato B ... :-). Ayer encontré unos párrafos de el último libro de Bunge que compré: "Mitos, Hechos y Razones", que es muy interesante.

Hay un capítulo que es una conferencia dada a empresarios. Bunge explica, con su claridad habitual, qué tiene para aportar la filosofía a las ciencias empresariales (notablemente, Bunge dirigió una tesis sobre Investigación Operativa, en Wharton, creo, y codirigió otras dos más sobre el tema, luego con lo s años, ha enfriado su entusiasmo por la IO). Argumenta que para toda actividad empresaria es necesario conocer el mundo tal cual es, no sólo como a nosotros nos parece. En una sección titulada "Ontología, o filosofía del ser y del devenir", leo:

Hay tres cuestiones ontológicas básicas que se presentan en todos los campos del conocimiento de la realidad. La primera es: ¿cómo hemos de concebir el mundo: como compuesto de ideas, o de cosas concretas o materiales, algunas de las cuales son capaces de idear? O sea ¿debemos adoptar el idealismo o el materialismo? La elección del idealismo o el materialismo (o naturalismo) tiene consecuencias prácticas.

En efecto, si el mundo es una colección de ideas, entonces para conocerlo no hace falta la experiencia, y para controlarlo y cambiarlo no es necesario actuar. Si así fuera, bastaría pensar. Pero es claro que no es así: cada vez que ignoramos el mundo real, éste se nos cae encima, como le ocurre al empresario que persiste en fabricar artículos que no gustan. Hay que "asumir" el mundo. Y, para evitar que se nos caiga encima, hay que entenderlo. De ahí la importancia de las ciencias y técnicas fácticas, sea que traten de la naturaleza o de la sociedad.

Es interesante que incluya a las ciencias de la sociedad. Hay varios puntos que tengo que estudiar y meditar sobre la actividad científica en los temas de la sociedad. Bunge ha escrito en abundancia sobre el tema.

La segunda cuestión ontológica es: ¿cómo debemos concebir el mundo? ¿Como un bloque, como una colección de individuos o como un sistema de sistemas? Este es el trilema globalismo-individualismo-sistemismo... La elección de uno de los tres cuernos tiene consecuencias prácticas. Si optamos por el globalismo, nada podremos hacer, porque ninguno de nosotros será otra cosa que una insignificante gota en un océano. Tampoco podremos hacer mucho si adoptamos el individualismo, ya que el ser aislado no existe, ni al nivel atómico ni al nivel social. Ya lo dijo Ortega y Gasset con su gracejo e impresición habituales: "Yo soy yo y mi circunstancia". Sólo el sistemismo alienta y explica la acción eficaz que cada uno de nosotros pertenece a más de un sistema social, y en que interactúe con otros o contra otros a la luz de una visión sistémica y no sectorial de las cosas. En resumen, para actuar eficazmente hay que empezar por averiguar cómo son las cosas reales.

Tal vez para algunos de Uds. resultará trivial lo de arriba. Es que así debiera ser. Pero hay cantidad de pensadores que solamente han adoptado o el holismo o el individualismo, o aun más, han abandonado el realismo. El sistemismo, promovido por Bunge, donde todo es un sistema o parte de un sistema, es una forma interesante e importante de abordar la realidad. Uno de los ámbitos más interesantes para encontrar sistemas, es en la biología. La filosofía de la biología, donde tiene que abordarse una ciencia con historia (evolución biológica), y donde hay distintos niveles, es un tema, para mí, fascinante.

Finalmente, la tercera cuestión ontológica es: ¿cómo cambian las cosas? Es decir, ¿cuáles son los mecanismos y ritmos del devenir? La opinión tradicional es que todo cambio es meramente cuantitativo: que consiste en moverse, crecer o decrecer, de modo que las cosas sólo difieren por su posición, tamaño y complejidad. Esta opinión fue refutada hace dos siglos por la química, la biología y la historia. Estas tres disciplinas han mostrado la importancia de los cambios cualitativos, de la emergencia y extinción de sistemas dotados de propiedades sistémicas o emergentes, que no tienen sus partes. Sin embargo, el concepto mismo de emergencia sigue provocando extrañeza en muchos, pese a que la vida es una secuencia de emergencias y sumergimientos más o menos sorpresivos.

Acá está otro tema bungeano: la emergencia de cualidades en distintos sistemas, cualidades no presentes en las partes. No solamente emergencias (que emergen) sino también sumergimientos (que desaparecen).

Es en estos temas: sistema, historia, emergencia, donde el realismo científico de Bunge brilla.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 27 de Julio, 2008, 16:22

Mario Bunge comentaba en un artículo "Filósofos y Basureros", de 1985, que sus propios hijos, Silvia (11 años entonces) le cuestionaba por qué se dedicaba a la filosofía, habiendo otros oficios, como el de basurero, mucho más útiles que filosofar. Su otro hijo, Eric, de 18 años, dijo que la diferencia entre filósofos y basureros es que, mientras los primeros producen basura, los segundos las transportan. El beato Bunge (es más que bueno, es beato por este blog) reacciona comentando

... si bien unos pocos filósofos producen basura, la mayoría la transporta: de libro en libro, de revista en revista, y de estos a las aulas universitarias. De modo, pues, que no es de todo cierto que los filósofos seamos tan inferiores a los basureros.

Comenta más adelante:

¿A qué se debe la poca estima que suele tener la gente por la filosofía? A un cúmulo de causas y sinrazones. Una: la mayor parte de la gente filosofa sin saberlo, y a menudo no hace sino repetir ideas filosóficas anticuadas, por ejemplo, la que todas las ideas nos entran por los sentidos, o la de que el tiempo fluye por sí mismo. Otra: la mayoría de los filósofos se desentienden de los grandes problemas intelectuales y prácticos del mundo, por lo cual no contribuyen a resolverlos. Esto vale muy en particular para los filósofos lingüísticos, más interesados en averiguar el empleo correcto de la palabra "mundo" que en informarse del estado del mundo. Una tercera causa del fenómeno que nos ocupa es que muchos filósofos, de Platón a Heidegger, se han puesto al servicio de ideologías y facciones políticas.

Pero ninguna de éstas es causa válida para menospreciar la filosofía. Si una filosofía es tácita, será también desgreñada, y se la podrá sacar a la luz y peinarla mediante un poco de análisis conceptual. Si una filosofía se desentiende de problemas interesantes, se la puede ignorar y reemplazar por otra que tome el toro por los cuernos. Y si una filosofía está al servicio de una ideología, habrá que rechazar ambas si son malas, y adoptarlas si son buenas para nuestros fines.

De hecho, nadie vive sin alguna filosofía o visión del mundo, del conocimiento humano, y de la recta conducta. El problema, pues, no es ignorar la filosofía sino hacerla explícita y mejorarla. Y para esto hay que ponerla al día con el mundo, en particular con la ciencia y con la técnica: hay que cientifizarla y tecnificarla. En otras palabras, es verdad que hay filósofos de basural, pero también los de los otros: los ingenuos que hacen filosofía sin saberlo, y los profesionales que se esfuerzan por construir filosofías interesantes y acordes con el mejor saber de su tiempo. Creo que éstos merecen por lo menos tanta consideración como los basureros.

Es un tema recurrente en Bunge: la crisis de la filosofía. No podría agregar mucho a su comentario. La filosofía no tiene que ser algo oscuro solo para especialista. Lo mismo afirmo de la ciencia.

Encuentro el texto en su libro "Vistas y entrevistas". Otros temas que comenté de ese libro:

Feyerabend según Bunge
Kuhn y sus paradigmas

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 25 de Julio, 2008, 13:04

Leo hoy en el libro de "La tercera cultura, más allá de la revolución científica" de John Brockman, editorial Tusquets:

En 1959, C.P. Snow publicó un libro titulado "The two cultures" (Las dos culturas). De un lado estaban los intelectuales de letras; de otro los de ciencias. Snow advirtió con incredulidad que en la década de los treinta los primeros se habían apropiado del término "intelectual" como si nadie más mereciese tal calificativo. Esta nueva definición circunscrita al "hombre de letras" excluía científicos como el astrónomo Edwin Hubble, el matemático John von Neumann, el cibernético Norbert Wiener y los físicos Albert Einstein, Niels Bohr y Werner Heisenberg.

Es interesante que Snow haya marcado esa separación. Me parece que el alejamiento de la ciencia es contraproducente. Hoy parece apreciarse más un texto literario que una idea bien expuesta. Igualmente, diría que cada pensador, científico o "intelectual de letras", debe ser apreciado por lo que dice y argumenta, no porque tenga un Premio Nobel atrás, o porque escriba lindo.

Para entender cómo pudieron los literatos salirse con la suya hay que tener en cuenta en primer lugar que los hombre de ciencia no supieron defender la trascendencia de su trabajo. En segundo lugar aunque muchos científicos eminentes, entre los que destacaban Arthur Eddington y James Jeans, también escribieron libros para el gran público, sus obras fueron ignoradas por los autoproclamados intelectuales, y el valor e importancia de las ideas presentadas permanecieron invisibles como actividad intelectual porque la ciencia no gozaba del favor de los periódicos y revistas dominantes.

Brockman ha estado trabajando, creo que desde fines de los ochenta, en publicar un boletín Edge, donde reúne a lo que Snow pensaba que iba a ser una "tercera cultura", que una las dos anteriores. No ha pasado así, pero Brockman piensa que hay una tercera cultura, que va de la ciencia al público, directamente, y me parece que la describe bien:

La tercera cultura reúne a aquellos científicos y pensadores empíricos que, a través de su obra y su producción literaria, están ocupando el lugar del intelectual clásico a la hora de poner de manifiesto el sentido más profundo de nuestra vida, replanteándose quiénes y qué somos.

Insisto: habrá que traer más pensamiento y filosofía a esta corriente. Lo que muchos miembros de esta "tercera cultura" hacen, es describir claramente los últimos descubrimientos, modelos, mecanismos que han aparecido en la actividad científica para explicar el mundo, y nuestro ambiente humano. Hoy tenemos más perspectiva de nuestro lugar en todo lo que nos rodea. Pero no basta sólo con la ciencia para el pensamiento humano. No basta una tercera cultura al público: hay que sumar a más gente.

En los últimos años se ha producido en la escena intelectual norteamericana un relevo que ha dejado al intelectual tradicional cada vez más al margen. Una educación estilo años cincuenta, basada en Freud, Marx y el modernismo, no es un bagaje suficiente para un pensador de los noventa. En efecto, los intelectuales norteamircanos tradicionales son, hasta cierto pnto, cada vez más reaccionario, y con harta frecuencia arrogantemente (y tercamente) ignorantes de muchos de los logros intelectuales verdaderamente significativos de nuestro tiempo. Su cultura, que rechaza la ciencia, carece muchas veces de base empírica. Emplea una jerga propia y lava sus trapos sucios en casa. Se caracteriza principalmente por comentarios de comentarios, en una espiral que se agranda hasta que se pierde de vista el mundo real.

Desconozco cómo es la vida intelectual americana (recordemos que el texto es de los noventa del siglo XX). Pero desde aquí, se parece mucho a corrientes de pensamiento que se han apartado de la experiencia de la realidad, siendo más literatura que pensamiento, más "comentario de comentario", como marca el párrafo de arriba, que otra cosa. Y además, ignorando o mal interprentando a la actividad científica, y no entendiendo sus resultados: basta ver el uso cualquiera de cualquier teoría científica para en tantos escritos "posmo". Enumera Brockman:

¿Quiénes son los intelectuales de la tercera cultura? La lista incluye los reunidos en este libro, cuya obra e ideas dan sentido al término: los físicos Paul Davies, J. Doyne Farmer, Murray Gell-Mann, Alan Guth, Roger Penrose, Martin Rees y Lee Smolin; los evolucionistas Richard Dawkins, Niles Elredge, Stephen Jay Gould, Steve Jones y George C. Williams; el filósofo Daniel C. Dennet; los biólogos Brian Goodwin, Start Kauffman, Lynn Margulis y Francisco J. Varela; los informáticos W. Daniel Hillis, Christopher G. Langton, Marvin Minsky y Roger Schank, y los psicólogos Nicholas Humphrey y Steven Pinker.

He leído a la mayor parte de estos autores, y son muy interesantes, también tienen puntos discutibles, como se los hacen notar sus colegas. Espero poder escribir sobre los artículos que escribieron en este libro.

Hoy, Brockman tiene publicado el sitio

http://www.edge.org

Pueden leer más sobre sus ideas e intención en:

http://www.edge.org/about_edge.html

Al final encontraran los actuales colaboradores. Me temo que me gusta más el libro de los 90 que el sitio actual. Hoy, los colaboradores de Brockman en línea, son personajes mas "internetísticos". No es lo mismo Stephen J Gould que Bill Gates. Prefiero a Minsky que a Scott McNealy; Gell-Mann a John Doerr.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 23 de Julio, 2008, 15:05

Hoy encuentro este fragmento de Leonhard Euler:

Cuando mi cerebro suscita en mi alma la sensación de un árbol o de una casa, digo, sin vacilar, que, fuera de mí, existe realmente un árbol o una casa, de los que incluso conozco el emplazamiento, el tamaño y otras propiedades. No es posible encontrar ningún ser, hombre o animal, que dude de esta verdad. Si un campesino quisiera dudar de ella, si dijera, por ejemplo, que no cree en la existencia de su señor, aunque lo tuviese ante sí, sería considerado como un loco y con razón: pero desde el momento en que un filósofo afirma cosas semejantes, espera que admiremos su saber y su sagacidad, que superan infinitamente los del pluebo llano.

Es un fragmento de su "Cartas a una princesa de Alemania sobre diversos temas de Física y Filosofía".

Es interesante que Euler se plantee el problema del realismo, y lo contrasta con la postura irrealista. En un texto de Bunge, leí que Euler llamaba "payasos" a los que tenían esa postura. Bunge acota, irónicamente, que hoy está mal visto decir lo mismo, por respeto a otras posturas. Euler, grandísimo matemático, fue criticado en su tiempo por su filosofía "simple" (creo que Voltaire le envío alguna crítica, no sé si fueron amigos igual).

Aunque se pueda hoy pensar que la posición de Euler es ingenua, pienso también que muchas posturas buscan más el asombro que la verdad. Es evidente que el realismo no se puede demostrar, pero de ahí a formar corrientes de pensamiento basadas en el irrealismo, es demasiado. Si alguien cree que esas corrientes no tienen público, pueden leer

Bunge enumerando posturas no realistas

Sobre el tema de no demostración del realismo, pueden leer

El solipsismo según Martin Gardner

Encuentro el texto de Euler citado en el excelentísimo libro "Imposturas intelectuales" de Sokal y Bricmont. Luego de algunos años, al fin lo tengo a este libro. Cada vez que quería escribir sobre los temas que trata, me costaba comenzar, sabiendo que faltaba alguna referencia a ese libro. Leo en la contratapa de su edición en Paidós:

En este libro se recogen y comentan textos que ilustran las mistificaciones físico-matemáticas de teóricos como Jacques Lacan, Julia Kristeva, Luce Irigaray, Bruno Latour, Jean Baudrillard, Gilles Deleuze, Félix Guattari o Paul Virilio. Y a partir de ellos, Sokal y Bricmont demuestran fehacientemente que, tras la imponente jerga y la aparente erudición científica, el emperador sigue desnudo.

Así es, señoras y señores.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/


Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 21 de Julio, 2008, 1:32

En mi post

Naturalismo según John Dupre

una lectora, Roxana, fue muy amable en dejar un comentario, recomendando el libro

Cuestiones Cuánticas

No lo había encontrado en Cúspide, porque estaba en un estante con otros libros de la misma editorial Kairós, que me temo tiene algunos títulos interesantes, pero otros como alguno de Rupert Sheldrake, que trata de convencernos de la realidad de los campos morfogénicos. Así que hacía un tiempo que no visitaba ese sector.

En estos días, tengo este libro de Ken Wilber, que tiene muchos puntos interesantes, con textos de distintos científicos, como Schrödinger, Einstein, Heisenberg, Jeans, Plank, Eddington, pero que posee también varios puntos discutibles, especialmente sobre el uso de la palabra mística. Por lo que leí, Wilber se extralimita buscando una especie de conciencia mística en algunos de los autores que cita. Hoy quiero comentar una descripción que hace el autor, sobre la experiencia mística:

... El núcleo de la experiencia mística puede describirse de forma aproximada (si bien un tanto poética) como sigue: en la conciencia mística se aprehende directa e inmediatamente la Realidad, es decir sin ningún tipo de mediación, ni de elaboración simbólica, conceptualización o abstracción alguna. El sujeto y el objeto se unifican en un acto fuera del espacio y del tiempo, que trasciende todas las formas posibles de mediación. Todos los místicos hablan universalmente de contactar la realidad en su mismidad, en su entidad, en su taleidad, sin ninguna clase de intermediarios, más allá de las palabras, los símbolos, los nombres, los pensamientos o las imágenes.

Varias veces me he encontrado con descripciones semejantes. Yo no puedo aceptar tan simplemente esa supuesta capacidad humana. En algún otro post, ya he escrito que me resultaría más fácil aceptar que una hormiga dejara de cargar pedazos de hoja verde, se sentara en la posición de loto, y comenzara a resolver ecuaciones diferenciales.

Veo que los seres humanos, como organismos, tenemos capacidades que nos han servido en la evolución para relacionarlos con el medio. Por supuesto, no todas las capacidades se explican por una presión selectiva, pero para explicarlo bien, tendría que dedicar otro post. Pero de ahí a tener una tal habilidad como la que describe el párrafo citado, no lo veo de ninguna manera. Me parece más explicable aducir un punto ciego en nuestras operaciones mentales, y que eso es lo que han sufrido todos los que tratan de explicar su "experiencia mística", que aceptar semejante "intuición", "contacto" directo con la realidad. Además, ninguno que haya pasado por esa experiencia, ha podido aportar algo nuevo sobre la realidad.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 9 de Julio, 2008, 12:02

Estoy leyendo el libro "Causa y azares, historia del caos y de los sistemas complejos", de Gabriel Mindlin:

Causas y azares cuenta la historia del caos y de los sistemas complejos, de cómo se descubrió que pequeñísimas variaciones en las condiciones iniciales de un sistema podrían dar lugar a resultados insospechados, es decir, cómo los sistemas son capaces de comportarse caóticamente.

Leo estos párrafos cerca del comienzo:

La ciencia es un oficio digno. Cada mañana, abstraidos, capturados, tomamos por preguntas que sólo podrían compartir con un reducidísimo número de personas, casi siempre ajenas a sus mundos afectivos, enfrentan una tarea cuya cotidianidad es el fracaso. Al ser interrogados fuera del ambiente laboral acerca de sus actividades, suelen sentir que sus problemas son infinitamente pequeños. Ensayan, con suerte diversa, especular con aplicaciones más o menos remotas de su saber. La sensación de ser parte de un esfuerzo colectivo para generar conocimiento está extendida, pero tanto como la convicción de que la contribución propia queda escondida en algún pliegue inaccesible del gran tejido. Hay un secreto, entonces, que da cuenta de la obcecación del seseo de hacer ciencia. Hay una fuerza motora que, creo profundamente, da ánimo durante los largos días de fracaso y hastío. A veces, pasa ciencia. Ocurre muy de tanto en tanto, pero la sensación es indescriptible. Es un momento en que el investigador siente, con una convicción visceral, que le ha sido revelado un secreto. Ese momento de intimidad con la naturaleza, me parece, es el verdadero motor de este oficio. Algunos no conciben su ejercicio fuera de un marco de pertinencia social. Otros no pueden evitar seguir los caprichos de su curiosidad, y sus oportunidades de trabajo quedan sujetas entonces a la decisión de la sociedad de financiar sus proyectos. Pero creo que unos y otros buscan más que el reconocimiento social o el de los pares. Buscan ese momento mágico, en que pasa ciencia.

Espero que quede claro que la actividad científica, una actividad humana, es llevada a cabo por los científicos no por el impulso de dominar la naturaleza. Podrá, quizás, haber otras personas, gobiernos, poderes, que traten de aprovecharse del impulso de la ciencia. Pero los científicos, en definitiva, no son como Bacon los pinta, o como Adorno interpreta a Bacon, no son personas en busca de dominio. Es el misterio, el develarlo, lo que los mueve.

Veo que el asombro ante todo lo que existe, y sus por qué, es lo que movió durante siglos a pensadores, durante mucho tiempo a los filósofos, ahora también, desde algunas centurias, a los interesados por la ciencia.

Pueden visitar la página de Gabriel Mindlin en:
http://www.df.uba.ar/users/gabo/

Gabriel, como yo, nació en Quilmes, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Cursó la licenciatura en Física en la Universidad de La Plata y su doctorado en Drexel University (Filadelfia, Estados Unidos). Fue investigador de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos), profesor de la Universidad de Navarra (España), y en la actualidad se desempeña como profesor en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA e investigador del Conicet. Recibió los premios De Robertis, Bunge y Born, y Arthur Winfree del ICTP (Trieste). Es autor de más de setenta publicaciones en revistas internacionales y de dos libros de su especialidad.

Uno de sus intereses, es la física del canto de los pájaros. Leo ahí:

"Cuando los calculos complicados resultan falsos, cuando los mismos 
  filosofos no tienen nada que decirnos, es excusable volverse hacia el 
  parloteo fortuito de las aves, o hacia el lejano contrapeso de los astros."

 Margueritte Yourcernar, "Memorias de Adriano".

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/


Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 8 de Julio, 2008, 13:53

Oye, tú!

Tú que eres una chica/un chico posmo, ven, visita Posmopolitan, nuestra nueva revista online, dedicada a las sesudas paparruchadas que te interesan!

En nuestro primer número:

Derridaist reading and Baudrillardist simulacra
Henry R. Werther
Department of Future Studies, University of California
Jean-Jean O. M. de Selby
Department of English, Massachusetts Institute of Technolo

In the works of Fellini, a predominant concept is the concept of semiotic reality. Thus, the subject is interpolated into a that includes culture as a totality. Lyotard promotes the use of Marxist capitalism to attack class divisions....

Constructivism in the works of Madonna
Martin M. U. Dahmus
Department of Ontology, University of Illinois
Thomas Abian
Department of Sociology, University of California, Berkeley
1. Joyce and semioticist neocultural theory
If one examines dialectic socialism, one is faced with a choice: either reject constructivism or conclude that the goal of the participant is social comment. Thus, the premise of postpatriarchial discourse implies that the law is fundamentally used in the service of sexism...

The Stasis of Class: Deconstructive narrative in the works of Gaiman
Andreas C. Drucker
Department of Sociolinguistics, Carnegie-Mellon University
1. Narratives of fatal flaw
"Society is elitist," says Sartre. In a sense, if neodialectic nationalism holds, we have to choose between deconstructive narrative and postdialectic objectivism. The main theme of Wilson"s[1] critique of Foucaultist power relations is the difference between sexual identity and society...

Socialism in the works of Stone
David von Ludwig
Department of Future Studies, Miskatonic University, Arkham, Mass.
1. Discourses of collapse
If one examines modernist theory, one is faced with a choice: either reject the precultural paradigm of context or conclude that consciousness serves to oppress minorities. However, many discourses concerning Derridaist reading exist. Bataille uses the term "the precultural paradigm of context" to denote a mythopoetical paradox...

Reassessing Realism: Neosemiotic semanticist theory and capitalist neodialectic theory
Linda B. C. McElwaine
Department of Ontology, University of California, Berkeley
1. Narratives of collapse
The primary theme of Cameron"s[1] essay on neosemiotic semanticist theory is the genre, and eventually the fatal flaw, of textual sexual identity. However, if postcapitalist desituationism holds, we have to choose between capitalist neodialectic theory and textual predialectic theory. Lyotard suggests the use of capitalist nationalism to read and analyse society...

Nota al pie:
Todos estos ensayos no tienen ningún sentido. Han sido generados aleatoreamient, por el Postmodernism Generator.

Más detalles técnicos pueden encontrarse en:
Monash University Department of Computer Science Technical Report 96/264: "On the Simulation of Postmodernism and Mental Debility Using Recursive Transition Networks". 
 
Este es mi blog personal, déjenme deleitarme con el uso del "and" en el título del "paper"... ;-)

Si alguien cree que nadie puede tomarse en serio lo que está escrito arriba, bueno, pueden leer el desopilante Asunto Sokal, que merecería un post aparte.

Si quieren generar sus propios artículos pueden visitar

http://www.elsewhere.org/pomo

Curiosamente, también tienen para poesía en inglés

http://www.elsewhere.org/hbzpoetry/

Pueden leer más sobre las Dada Engines:

http://dev.null.org/dadaengine/
http://herbert.the-little-red-haired-girl.org/en/dada/index.html
http://www.schneertz.com/schneertz/rmutt/
http://www.offmessage.com/dada.php
http://runme.org/keywords/+dada/
http://www.garyfeng.com/wordpress/2005/04/26/more-on-random-text-generation/
http://www.garyfeng.com/wordpress/2005/04/26/how-to-deconstruct-almost-anything/

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/
http://twitter.com/ajlopez

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 6 de Julio, 2008, 20:51

Hace un tiempo, el bueno de Pedro, de

http://navegandored.blogspot.com

dejaba en mi post:

La naturaleza de la verdad, según Bertrand Russell

el comentario (fragmento):

En un momento del artículo comentas «no veo que esto invalide que detrás de toda creencia, de alguna forma hay un hecho correspondiente», tratando de suavizar la idea de que "todos son interpretaciones". Creo realmente que el significado de esta última frase es cierta, porque "los hechos", como entramados de una 'realidad', no existen salvo en nuestra memoria. Interpretamos todo, incluso los criterios de 'verdad' son sintomáticos de cómo entendemos y consideramos el tiempo y sus relaciones...

Bueno, quisiera comentar hoy en este post algunas de mis posturas.

Podemos alzar la vista al cielo, y dirigir nuestros telescopios hacia la Nebulosa del Cangrejo. Ahí hay restos de la explosión de una supernova. Para una postura realista, "la supernova explotó" es un hecho. En mi postura, que es realista, es un hecho. Por supuesto, no podemos olvidarnos del lenguaje y de los conceptos humanos. Pero hay hechos, que son estados y cambios de estados en lo que hay en la realidad. Para mí, en mi jerga, que creo que coincide con gran parte de la tradición realista, hecho no está en nuestra memoria. La supernova explotó, independientemente de que estemos acá para recordarla.

Tal vez esta disquisición parecerá ingenua a un filósofo profesional. Me disculparan los profesionales de la filosofía, pero me parece que se debe aclarar qué es un hecho. Hasta ahora, veo que la forma más fructífera y clara de definirla, es ligándolo a la realidad, separándolo de cualquier capacidad humana, como memoria o interpretación. Lo recordado o interpretado, lo llamaría de otra forma. Creo que teniendo clara la distinción, ganamos en capacidad de analizar tanto la realidad como nuestro procesos para aprehenderla.

Luego, podemos discutir si nuestros modelos, conceptos y demás elementos mentales que vamos armando se corresponden con el hecho de la realidad o no. Ahí está "la serpiente humana", escribiría William James, retomaría luego la imagen Hillary Putnam. Pero hay hechos, luego proposiciones, lenguaje, conceptos, como querramos enumerar. Pero hay hechos.

Como nota curiosa, el joven Wittgenstein escribió en su Tractatus logico-philosophicus que el mundo es la suma de los hechos. Hubiera sido bueno que diera una idea, una definición, algo que aclarara un poco, a qué hechos se refería.

Luego viene el problema de cuánto corresponden "nuestras interpretaciones" con los "hechos de la realidad", para llamarlos de alguna forma. Desde Aristóteles, una proposición es verdadera, si "es el caso", si describe algo real.

Vayamos por otro camino. Una de las delicias de la ciudad de Buenos Aires, como ya comenté en De Retiro a Palermo, es la cantidad de librerías y lugares donde vender y comprar libros que tiene. Descubro que en mi nuevo barrio, puedo ir a una librería en domingo, uno de los pocos días donde puedo pasear por los alrededores de mi cubil. Encuentro en uno de esos paseos, a la librería "Otro Mundo":

http://www.libreriaotromundo.com.ar

que tiene la amabilidad de estar abierta en el día del Señor. He conseguido ahí el excelente libro:

Lógica, epistemología y filosofía del lenguaje, Homenaje a Alberto Moreno

editado por Eudeba, de varios autores, compilados por Mercedes Doffi. Leo en el capítulo "Verdad, creencia y significado", de Gustavo Agüero:

¿Hay vida inteligente en algún otro lugar del universo? Algunos piensan que es altamente factible, otros creen que es muy improbable, otros no creen ni una cosa ni la otra y otros creen otras cosas. Sin embargo hay una creencia que casi todos compartimos, si hay vida iteligente en algún otro lugar del universo no depende de lo que uno, algunos o todos creamos, depende estrictamente de que haya en algún otro lugar del universo vida inteligente. Es decir, esta oración es actuamente verdadera o falsa, aunque nadie hoy lo sepa ni llegue jamás a saberlo o pensarlo.

La creencia que casi todos compartimos es que la verdad sobre éste, como sobre muchos otros asuntos, trasciende cualquiera de nuestras actitudes al respecto.

Luego el artículo hace un paneo sobre realismo y antirrealismo, analizando los problemas que enfrenta el concepto de verdad en ambas posiciones.

Hay que morigerar un poco el uso de "verdad", siempre estamos utilizando conceptos y lenguaje humanos. La única verdad demostrable es la matemática, o similares, como el juego de ajedrez, donde el "mundo" lo armamos nosotros. Pero para mí, es claro que lo que manejamos como "supernova" tiene algún referente X en la realidad. Podemos discutir cuánto se adecua una palabra humana y un concepto a una cosa y hecho X de la realidad. Pero me gusta hacer la diferencia, y poner "hecho" del lado de la realidad.

Pueden visitar el blog de Pedro, donde encuentro hoy:

Nueva confirmación de la Teoría de Einstein sobre la gravedad

Reconozco en el interés de Pedro por la relatividad, su mención del tiempo y sus relaciones. Ah, habría tanto para comentar. Tengo por ahí pendiente lecturas sobre cómo esos descubrimientos de principios del siglo XIX, influyeron en las corrientes de pensamiento. Recuerdo algo,  el operacionismo de Bridgman, creo, y a un neokantiano como Cassirer, que tanta influencia ha tenido. Pero por ahora basta con este escrito. Les dejo un enlace, como tentepié:

http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/ciencia/volumen3/ciencia3/161/html/sec_45.html

Tendría que moderar este post, con otro, comentando sobre lo que se ha llamado "hechos históricos": cómo recordamos y ponemos en la historia una selección de lo que realmente pasó. De nuevo, la postura realista es: hay hechos en la historia, Julio César cruzó el Rubicón, Julio Pirulo también. Esos son hechos (suponiendo la existencia de un tal Julio Pirulo que cruzó el río). Sólo recordamos el primero. De ahí el concepto de "hecho histórico". Pero ese es tema para otro post.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 30 de Junio, 2008, 9:35

Quisiera hoy detenerme en tres palabras, para ofrecer una descripción dentro de mi jerga. Son concepto, modelo y mecanismo.

Entiendo por concepto algo que manejamos en nuestra mente de distintas formas. Hay varios tipos de conceptos, pero mi interés de hoy es en los conceptos que aplicamos a las cosas o hechos de la realidad. Para ayudar a entender de qué tipo de concepto estamos hablando, pongo un ejemplo. Yo tengo un concepto de "gato" que me permite reconocer a un gato cuando lo veo, y diferenciarlo de "perro". Claro que puedo tener alguna dificultad de pasarlo a lenguaje: cualquier grupo de cualidades que se me ocurra puede que deje afuera a instancias que yo seguiría considerando gatos. Piensen en lo fácil que es tener y manejar el concepto de "mesa" y lo difícil de definirlo. Si me dicen que "mesa" es tabla con cuatro patas, al momento se nos ocurren objetos mesas de tres o menos o más patas. Si decimos tabla con patas, cómo diferenciar una mesa de un banquito. Y podría seguir. Como decía un juez americano: "no sé definir pornografía, pero la reconozcono cuando la veo". Lo mismo diría siglos antes San Agustín del tiempo. Igual creo que en todos estos casos, podemos formular alguna definición tentativa, para poder entendernos, cuando manejamos intersubjetivamente el concepto "mesa", "gato", o "alma".

Pero como seres humanos y organismos, no nos quedamos sólo con conceptos. Tenemos modelos. Los modelos nos permiten imaginar, manipular en la mente, tener idea, de cómo se comportará la realidad, sus cosas y procesos. En el caso de "gato", al verlo sobre la alfombra, nos imaginamos que podrá moverse, asustarse, que lo podremos levantar sin gran esfuerzo, y que tenemos que cuidarnos de que nos rasguñe. Todo ese conocimiento e imaginación que ejercemos sin movernos de donde estamos, sin acercarnos al gato, es porque tenemos un modelo de gato. Si el gato comenzara a ladrar, a volar, o a ponerse invisible dejando solamente flotando su sonrisa, nuestro modelo se vería defraudado.

Hemos desarrollado, durante nuestra evolución, primero la capacidad de ordenar nuestras sensaciones, separar "cosas" de lo que hay afuera, y eventualmente, llegar a conceptos. Sospecho que muchos animales pueden separar en cosas lo que les llega por los sentidos, pero que pocos llegan a un nivel conceptual, tal vez sólo los primates, o sólo el hombre.

La capacidad de formar y manipular modelos, también parece reciente en tiempos evolutivos, pero sólo puedo especular. Vean que el tener modelos nos permite predecir las consecuencias de nuestras acciones.

Sigamos. Desde hace unos milenios, no sólo nos conformamos con conceptos y modelos. Buscamos mecanismos. Cuando algunos explicaban el rayo como producto de la ira de Zeus, o el cambio de las estaciones a ciclos en las relaciones de los dioses, buscaban ofrecer un mecanismo: una explicación de por qué las cosas y procesos son como son. Los primeros mecanismos tomaron con el tiempo la forma de religiones.

Pero desde hace unos siglos, la aparición de la ciencia moderna nos dá otro tipos de mecanismos, que han dado muestra de su efectividad y plausibilidad, de una forma muy alejada del mito. Como argumentaba en otro post, la ciencia no se conforma con leyes.

Ciencia es más que leyes

Para leyes, nos hubiéramos quedado con la de leyes de Kepler, que eran un modelo de nuestro sistema solar. Con las leyes de Kepler, podemos predecir la posición de los planetas. Pero fue con la llegada del mecanismo de la gravitación universal, de la mano de Newton, donde las arbitrarias elipse de Kepler tuvieron una explicación. Claro, ahora hay que buscar un mecanismo para la propia gravitación, y de eso se ha estado ocupando la física, especialmente el último siglo, desde la aparición de la teoría de la relatividad general.

Insisto: me resisto a pensar, como algunos filósofos, que la ciencia busca leyes. Lo que busca son conceptos, modelos, leyes, y mecanismos. Cuanto más mecanismo ofrezca una teoría, mejor. Una teoría, como la de Plank, explica el modelo (la curva del espectro del cuerpo negro), con un mecanismo (la energía se reparte en cuantos). Como en el caso de la gravedad, ahora, hay que explicar el mecanismo del mecanismo.

Para esto está la ciencia. La filosofía puede criticar los conceptos, algunos fundamentos. Pero la ciencia, para validar sus mecanismos, no se basa en su coherencia, sino en la correspondencia parcial y mejorable con lo que pasa en la realidad. A veces, hay varios mecanismos para explicar lo que pasa. Algunos serán equivalentes, como las formulaciones de Heisenberg y Schrodinger de la inicial mecánica cuántica. Otras serán diferentes, como el big bang versus el steady-state de Gold y Hoyle.

Un mecanismo no tiene por qué tener un descripción matemática. Podemos avanzar en ciencias sociales, sin tener que armar un psicohistoria asimoviana exacta. Lo que ha sucedido es que las descripcíones matemáticas han tenido éxito en las ciencias físicas. Lo útil del mecanismo dentro de la ciencia, es su poder de explicación. Pensemos en la evolución biológica. Es uno de los mejores ejemplos que se me ocurren ahora de mecanismo. Por supuesto, la ciencia no se conforma conque el mecanismo parezca explicar el asunto en cuestión, lo pone a prueba, lo corrobora, busca acrecentar su plausabilidad. En el caso de la evolución biológica, fue mejorando la descripción del mecanismo, y encontró múltiples corroboraciones, desde la biología molecular, la genética, el estudio de los fósiles, y el trabajo de campo.

Gran parte de estos temas, de conceptos, modelos y mecanismos, se aplican a la inteligencia artificial. Cuando un agente autónomo, dotado de cuerpo, interactua con un ambiente externo, tiene que obtener de sus sentidos ideas de las cosas que lo rodean, formular o postular modelos, interactuar para ver si los modelos son correctos, y eventualmente, si su programación es sofisticada, plantear mecanismos para explicar los modelos descubiertos.

Pero eso es un tema que toca más mi trabajo profesional, la informática. Por ahora, basta señalar que gran parte de los problemas de la filosofía, con respecto a la mente y como funcionamos, tienen algún correlato en la inteligencia y vida artificial. Hay una gran discusión en ambos bandos, sobre si estas analogías llevaran a algún buen puerto. Veremos que nos deparan los años.

En mi opinión, me parece interesante plantear muchos temas de filosofía de la mente en la inteligencia artificial: a pesar que con los años se pueda descubrir que sea el camino incorrecto (como sería el tratar de explicar el vuelo de las palomas por lo que sabemos de construir aviones Boeings), en el estado actual de la filosofía, brinda un punto de apoyo para conceptos, modelos y mecanismos, que aclaran tantos temas que en manos de sólo filósofos, quedarían en la nebulosa por años.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 14 de Junio, 2008, 21:55

El bueno de Marcelo, que ha sabido dejar comentarios en este blog, tiene su
propio blog con sus opiniones en

http://cortitoyalpie.blogspot.com

Quisiera hoy agradecerle desde acá que se haya tomado el trabajo de traducir un trabajo de Bertrand Russell, sobre la religión, trabajo que no conocía. Es un trabajo de 1940, donde el bueno de Russell analiza si en verdad la religión ha sido contribuido a la civilización humana. Lo pueden leer en:

¿Ha hecho la religión contribuciones útiles a la civilización?
¿Ha hecho la religión contribuciones útiles a la civilización? (II)
¿Ha hecho la religión contribuciones útiles a la civilización? (III)
¿Ha hecho la religión contribuciones útiles a la civilización? (IV)
¿Ha hecho la religión contribuciones útiles a la civilización? (V)
¿Ha hecho la religión contribuciones útiles a la civilización? (VI)

Leamos acá un párrafo típico de Russell sobre el tema:

Mi punto de vista sobre la religión, es el de Lucrecio. La considero como una enfermedad nacida del miedo, y como una fuente de indecible miseria para la raza humana. No puedo, sin embargo, negar que ha hecho algunas contribuciones a la civilización. Primitivamente, ayudó a fijar el calendario, e hizo que los sacerdotes egipcios escribieran la crónica de los eclipses con tal cuidado que con el tiempo pudieron predecirlos. Estoy dispuesto a reconocer estas dos contribuciones, pero no conozco cualquier otra.

Mi postura es que la religión ha nacido de la necesidad de respuestas que busca el ser humano, perdido en el medio del mundo, y que tiene la capacidad de imaginación. Ante todo lo que se le presenta, y ante el hecho de la muerte, no podemos dejar de pensar en qué somos, cuál es nuestra posición en el universo, y hasta imaginamos almas y dioses y vidas eternas. Creo que ha llegado el momento de plantear esos temas sin apelar a la religión.

Nos leemos!

Angel "Java" Lopez
http://www.ajlopez.com/

Por ajlopez, en: Filosofía

Publicado el 3 de Junio, 2008, 10:53

Encontré hace un tiempo, un blog de múltiples autores, dedicado a la filosofía. Escriben estudiantes y profesores de la UNAM, la Universidad Nacional de México. Pueden leerlo en:

http://los-polemos.blogspot.com

Es interesante leer discusiones de filosofía, de todos los temas, en ese sitio. En general, los posts están escritos claramente, lo que por aquí es bienvenido. Hay de todas las posiciones. Estoy apenas comenzando a leerlos. Un ejemplo interesante:

El misterio de la libertad metafísica, según Peter Van Inwagen